Escoltas de la UNP en Norte de Santander alertan fallas de seguridad
Analtraseg denunció que los vehículos asignados en zonas de alto riesgo no soportan ataques con fusil.
Policía atribuye al ELN masacre de seis personas en Norte de Santander. / Foto: Cortesía.
Norte de Santander.
Tras la masacre registrada en zona rural de Ábrego, donde fueron asesinadas seis personas, entre ellas dos hombres que harían parte de esquemas de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP), el presidente nacional de Analtraseg, sindicato de la UNP, Geovanny Gallo, lanzó fuertes cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en las que trabajan los escoltas en Norte de Santander.
En entrevista con Caracol Radio, Gallo aseguró que el hecho era prevenible y afirmó que existían antecedentes de amenazas contra la persona protegida, presuntamente un reinsertado de las extintas Farc que participaba en procesos de paz y que, según indicó, ya había tenido que salir de la zona por amenazas del ELN.
El dirigente sindical también señaló presuntas irregularidades en la conformación del esquema de seguridad, indicando que uno de los escoltas asesinados, al parecer, no cumpliría con los requisitos exigidos para integrar los programas de protección de la UNP.
“Son temas que las autoridades deben investigar muy a fondo, porque los escoltas y contratistas continúan enfrentando graves riesgos en zonas con fuerte presencia de grupos armados ilegales”, afirmó Gallo.
Otro de los puntos que más preocupan al sindicato tiene que ver con el blindaje de los vehículos asignados para estos esquemas.
Según explicó, actualmente muchos cuentan con protección nivel 3, diseñada para resistir armas cortas, pero insuficiente frente a ataques con fusiles calibre 5.56 y 7.62 milímetros, utilizados frecuentemente por estructuras armadas ilegales.
De acuerdo con Gallo, en departamentos como Norte de Santander deberían operar camionetas con blindajes superiores, pues aseguró que los actuales “no están preparados para soportar los ataques de estos grupos armados”.
Además, sostuvo que en varias ocasiones los escoltas advierten a los protegidos sobre el riesgo de ingresar a determinados territorios, pero terminan accediendo por temor a perder sus contratos o ser removidos de los esquemas.
Desde Analtraseg hicieron un llamado a la UNP y a los organismos encargados de evaluar los niveles de riesgo para que revisen las condiciones de protección y fortalezcan las medidas de seguridad para los escoltas y las personas protegidas en regiones afectadas por el conflicto armado