Colombia se une al Acuerdo de Escazú y ya hace parte del tratado ¿qué implica?
Un escenario donde el país deberá mostrar avances reales en protección ambiental, acceso a la información y garantías para quienes defienden el territorio.
Inteligencia artificial y medio ambiente - Getty Images / KDP
Este 21 de abril comenzó la COP4 del Acuerdo de Escazú en Nassau, Bahamas, y para Colombia no es una cita más: es la primera vez que participa como Estado Parte y, con ello, el inicio de una etapa de rendición de cuentas sobre uno de los temas más sensibles del país: la protección de líderes ambientales y el acceso real a la justicia en los territorios.
Durante cuatro días, la región pondrá sobre la mesa los avances, deudas y tensiones en la implementación del Acuerdo de Escazú, el primer tratado ambiental de América Latina y el Caribe que busca garantizar el acceso a la información, la participación ciudadana y la justicia en asuntos ambientales.
La participación de Colombia marca un punto de inflexión. Tras la ratificación del acuerdo y su aval constitucional en 2024, el país deja la etapa del compromiso político para entrar en el terreno de la evaluación internacional.
La COP4 no solo es un espacio de diálogo, es el escenario donde se medirán avances concretos. El país deberá mostrar resultados en acceso a la información ambiental, participación ciudadana efectiva y garantías de justicia en conflictos socioambientales.
Pero hay un tema que concentra la mayor atención, que es crucial como país; la protección de personas defensoras del medio ambiente. Colombia sigue siendo uno de los países con mayores riesgos para líderes ambientales, por lo que la implementación del artículo 9 del acuerdo —relacionado con su protección— será una de las pruebas más exigentes.
Qué se discute en la COP4 del Acuerdo de Escazú en Bahamas
La COP4, que se extenderá hasta el 24 de abril, reunirá a gobiernos, organizaciones sociales y organismos internacionales en el principal espacio de gobernanza ambiental de la región.
En esta edición se discutirán:
- La gobernanza del acuerdo y la toma de decisiones regionales
- El seguimiento al plan de acción para proteger líderes ambientales, con enfoque de género
- Los avances y vacíos en la implementación del tratado
- La renovación de órganos de dirección y futuras sedes
Además, el encuentro marca un hito al realizarse por primera vez en el Caribe, ampliando el alcance territorial del acuerdo.
Gobernanza ambiental en América Latina: claves del encuentro
Más allá de los reportes oficiales, la COP4 también será escenario de contraste. Informes de la sociedad civil pondrán sobre la mesa si los avances reportados por los gobiernos se traducen en cambios reales o si aún persisten brechas estructurales en la implementación.
En el caso colombiano, el reto es que el Acuerdo de Escazú no se quede en el papel. Su efectividad dependerá de la capacidad del Estado para garantizar información transparente, participación real de las comunidades y rutas claras de protección para líderes en riesgo.
Puesto que, la implementación del acuerdo exige articulación institucional, presencia territorial y mecanismos efectivos que respondan a contextos de conflictividad socioambiental.