“No es una herejía, es un derecho”: MinTrabajo defiende la Asamblea Constituyente desde Ibagué
Antonio Sanguino aseguró que convocar una Asamblea Constituyente es un mecanismo legítimo contemplado en la Constitución de 1991 y negó que represente una amenaza para la institucionalidad.


El debate sobre la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia sumó un nuevo capítulo tras las declaraciones del ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, quien defendió esta iniciativa durante su visita a Ibagué este miércoles 1 de abril.
El funcionario respaldó la posibilidad de impulsar este mecanismo como una vía legítima para promover reformas estructurales, asegurando que está contemplado dentro del orden constitucional vigente.
“No es una herejía, es un derecho de los ciudadanos que puedan presentarle al Congreso de la República un proyecto de ley para convocar una asamblea nacional constituyente. Es que la Constitución de 1991 no es una constitución de los dioses, intocable e inmodificable; esta constitución ya ha sufrido más de 50 modificaciones”, afirmó.
Sanguino también cuestionó a sectores que se oponen a la propuesta, señalando que algunos de sus críticos han promovido cambios constitucionales en el pasado.
“Una de las modificaciones a la constitución del 91 fue protagonizada por quien quiere meter miedo con que se convoque una constituyente o quiere poner en duda el legítimo derecho de los ciudadanos a convocarla, modificó la Constitución para querer quedarse en el poder”, agregó.
El ministro explicó que la iniciativa busca destrabar reformas que, según el Gobierno Nacional, han sido frenadas en el Congreso durante las últimas décadas, incluyendo compromisos derivados del Acuerdo de Paz de 2016.
“Esta es una Constitución no para que nadie se quede en el poder, sino para que se discutan reformas que el Congreso no ha querido hacer en estos 30 o 35 años de vigencia (…) reformas que fueron prometidas en el Acuerdo de Paz en el 2016 y que no se han tramitado”, señaló.
Entre los temas que podrían discutirse en una eventual Constituyente, mencionó reformas al sistema electoral, cambios institucionales y una posible reorganización territorial del país.
“Tenemos que discutir, por ejemplo, si el Consejo Nacional Electoral debe ser modificado o sustituido por un tribunal electoral; tenemos que hacer una reforma política que este Congreso no ha querido hacer, y seguramente tendremos que discutir una reforma territorial”, indicó.
No obstante, el ministro enfatizó que la propuesta no busca alterar el equilibrio de poderes ni generar una ruptura institucional. Según explicó, la idea es avanzar en una constituyente con límites claros.
“Yo creo que una constituyente con un temario acotado, con un tiempo de duración, sin que se revoque el Congreso que acabamos de elegir y sin que se revoquen las cortes, particularmente la Corte Constitucional, es absolutamente necesaria”, afirmó.
Finalmente, reiteró que el mecanismo propuesto se desarrollaría dentro de los canales legales, a través de una iniciativa popular respaldada por firmas que deberá ser evaluada por el Congreso.
“Al fin y al cabo, las firmas que recoja ese proyecto de ley llegarán al Congreso de la República de Colombia y será el Congreso el que decida. Así que aquí no hay una interrupción de la estabilidad institucional, ni hay una iniciativa que esté por fuera de la Constitución de 1991”, concluyó.




