Pronóstico del clima en Colombia: así se comportará en los próximos meses
IDEAM, UNGRD y DIMAR advierten sobre riesgos y recomiendan medidas de prevención.
En Risaralda sólo los cafeteros han entregado reporte de sus afectaciones por el calor. / Cortesía Colprensa
Durante este año Colombia enfrenta un escenario de alta variabilidad climática, caracterizado por precipitaciones atípicas entre marzo y junio sumado a una posible transición hacia el fenómeno de El Niño en el segundo semestre.
De acuerdo con el IDEAM, los cambios en los patrones de precipitación han generado lluvias por encima de los promedios históricos, saturación de los suelos y una mayor vulnerabilidad en diferentes regiones del país. Estas condiciones aumentan el riesgo de emergencias como: movimientos en masa, inundaciones, crecientes súbitas, avenidas torrenciales y vendavales.
En lo que va del 2026, se han registrado más de 600 emergencias asociadas a las lluvias en 328 municipios de 24 departamentos, dejando cerca de 155 mil familias damnificadas. Los departamentos de Huila, Valle del Cauca, Antioquia, Cundinamarca, Caldas y Córdoba concentran el mayor número de eventos reportados.
Temporada de lluvias en Colombia
Según el IDEAM, la primera temporada de lluvias del año se presentó en las regiones: Andina, Caribe y sectores del piedemonte de la Orinoquía.
La influencia de fenómenos meteorológicos de corto plazo, como las ondas tropicales, podría intensificar las precipitaciones en el centro y norte del país, incrementando la probabilidad de inundaciones, tormentas eléctricas y crecientes súbitas.
En sector marítimo, la DIMAR mantiene el monitoreo permanente de variables como lo son: la altura del oleaje, los vientos y las corrientes en el Caribe y el Pacífico colombiano, información clave para la navegación segura y la prevención de emergencias en zonas costeras.
Posible fenómeno de El Niño
El IDEAM, la DIMAR y la UNGRD advierten sobre la posible evolución hacia un fenómeno de El Niño durante el segundo semestre, según modelos climáticos internacionales.
Ante este panorama, se declaró estado de vigilancia, lo cual implica seguimiento permanente, acciones de alistamiento territorial y preparación frente a posibles impactos climáticos.
Entre los efectos asociados a El Niño se encuentran la disminución de lluvias, el aumento de las temperaturas, la reducción de caudales en ríos, el incremento de incendios forestales y posibles afectaciones al abastecimiento de agua.
Recomendaciones para autoridades locales
La UNGRD reiteró el llamado a gobernadores, alcaldes y Consejos Territoriales de Gestión del Riesgo para fortalecer las acciones de prevención.
Frente a la temporada de lluvias, se recomienda activar planes de contingencia, monitorear puntos críticos y asegurar recursos para la atención de emergencias a través de los Fondos Territoriales de Gestión del Riesgo.
En cuanto a la posible llegada del fenómeno de El Niño, las autoridades sugieren iniciar procesos de planificación ante eventuales sequías, promover el ahorro de agua, identificar zonas con riesgo de incendios forestales y actualizar estrategias de respuesta.