Internacional

Rusia dice que Irán reabrirá el estrecho de Ormuz en cuanto acabe la agresión de EE.UU.

Ante el cierre del estrecho, clave para el comercio mundial, Rusia se ha beneficiado de las subidas de los precios del petróleo y la exención de sanciones provisional por Estados Unidos para que Moscú pueda exportar crudo al mercado mundial.

Rusia reanudará lo antes posible la construcción de la central nuclear en Irán, según Rosatom. Getty Images / Oleksii Liskonih

Rusia pronosticó este lunes que las autoridades iraníes reabrirán el estrecho de Ormuz tan pronto como termine el conflicto, por lo que llamó a poner fin a “la agresión” de EE.UU. e Israel.

“Tan pronto como termine la guerra (en Irán), la situación en el estrecho de Ormuz también se normalizará“, afirmó el viceministro de Exteriores ruso, Andréi Rudenko, en rueda de prensa, citado por TASS.

Así, Rusia volvió a pedir “el fin de la agresión estadounidense e israelí contra Irán”, ya que, recalcó, “todo lo que ocurre en el estrecho de Ormuz es consecuencia directa de esta acción ilegal”.

Ante el cierre del estrecho, clave para el comercio mundial, Rusia se ha beneficiado de las subidas de los precios del petróleo y la exención de sanciones provisional por Estados Unidos para que Moscú pueda exportar crudo al mercado mundial.

Después de haber registrado una de las mayores caídas de ingresos en la exportación energética -un 50,2 % menos de ingresos por venta de petróleo y gas en enero en comparación con año anterior-, Rudenko señaló este lunes que ello ha llevado al aumento de la demanda de hidrocarburos rusos.

“No se trata solo de la India. Muchos países ya están considerando comprar nuestros recursos energéticos”, expuso.

Por su parte, el Kremlin también llamó este lunes al cese de las hostilidades y a un arreglo diplomático del conflicto.

“Creemos que la situación debería haber entrado ya ayer en una fase de solución política y diplomática”, señaló el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.

De este modo, Moscú, que anteriormente trató de no inmiscuirse en la guerra, pero que a la misma vez ha sido acusado de proporcionar información clave a la inteligencia iraní, considera que la diplomacia “es la única que puede contribuir eficazmente a desactivar la situación de tensión catastrófica” en Oriente Medio.