Así fue el último viaje en moto de Kelly y Estebana en Tiquisio
La tragedia apaga la vida de dos mujeres que, entre el oro y el río, buscaban el sustento para sus familias en el sur de Bolívar
Tiquisio, Sur de Bolívar. // Colprensa
No las movía el azar, sino la urgencia de los sueños ajenos. Kelly López y la señora Estebana no eran solo dos pasajeras en una motocicleta; eran la fuerza trabajadora de Payandé que, como cada madrugada, desafiaba la geografía del sur de Bolívar para que a sus hijos y nietos no les faltara nada.
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Este viernes, el destino les tendió una trampa en el sector de Aguas Frías. Mientras ascendían por las empinadas lomas que conducen a las zonas mineras, la fragilidad de la máquina no pudo contra la inclemencia del terreno. Un mal movimiento, una pérdida de control, y la motocicleta rodó al abismo, dejando sus esperanzas sobre las piedras de un río que hoy corre con la tristeza de todo un pueblo.
Entre el sustento y el sacrificio
Sobre su labor final existen versiones que solo confirman su incansable espíritu: unos dicen que se dirigían a las minas de oro a probar suerte en el jornal; otros aseguran que cargaban el pescado del día para venderlo en las comunidades vecinas. Independientemente de la mercancía, el motivo era el mismo: dignidad.
Kelly, una madre joven que deja un vacío inmenso en sus hijos, y Estebana, una adulta mayor curtida por los años y el trabajo en Puerto Arena, representan la cara del esfuerzo rural en Bolívar. Aquella mujer que no conoce de descansos ni de rutas seguras cuando se trata de buscar “el diario”.
Duelo en el sur de Bolívar
Los cuerpos, trasladados inicialmente a Magangué, regresan ahora a sus hogares en la zona rural de Achí, donde la comunidad las espera no para despedirlas, sino para honrar la memoria de quienes perdieron la vida luchando.
Hoy, Payandé no solo llora un accidente de tránsito; llora la partida de dos pilares que, en su intento por escalar una loma hacia un mañana mejor, terminaron convirtiéndose en un símbolo de sacrificio que Tiquisio no olvidará.