ADRES niega desfinanciación en presupuestos máximos de salud para 2026
La entidad afirma que en los últimos tres años no ha habido limitación presupuestal para su ejecución y que al cierre de cada vigencia los recursos han sido completados.
En medio de versiones que advertían una presunta falta de recursos para cubrir servicios no incluidos en el plan básico de salud, la ADRES aseguró que los llamados presupuestos máximos para 2026 no están desfinanciados.
Estos presupuestos son los recursos que el Gobierno gira a las EPS para pagar tratamientos, medicamentos y tecnologías que no están cubiertos por la Unidad de Pago por Capitación (UPC), es decir, el valor que el Estado reconoce por cada afiliado al sistema. Allí entran, por ejemplo, algunos medicamentos de alto costo o tratamientos para enfermedades huérfanas.
¿Cómo funciona el mecanismo?
Cada año, en enero, se aprueba una partida inicial para estos recursos, una vez queda asegurado el presupuesto de la UPC. A partir de febrero, el monto puede ajustarse mediante adiciones presupuestales definidas entre los ministerios de Salud y Hacienda, hasta cubrir la necesidad anual.
Según la entidad, este procedimiento es conocido por los actores del sistema y no implica un techo rígido sin posibilidad de ampliación.
Las cifras en discusión
De acuerdo con la ADRES, entre 2023 y 2025 se destinaron $11,66 billones para financiar servicios y tecnologías no incluidas en la UPC.
La entidad afirma que en los últimos tres años no ha habido limitación presupuestal para su ejecución y que al cierre de cada vigencia los recursos han sido completados.
Además, señaló que los giros se han realizado de manera oportuna y que los retrasos observados obedecen, en algunos casos, a demoras de ciertas EPS en activar el mecanismo de giro directo.
El debate, sin embargo, sigue abierto en medio de las tensiones por la sostenibilidad financiera del sistema de salud y las advertencias de distintos sectores sobre el crecimiento del gasto en tecnologías y medicamentos de alto costo.