Violencia en el Catatumbo eleva riesgos electorales en curules de paz
Informe advierte que la región es uno de los focos de mayor presión armada.

Foto Moe

Norte de Santander.
La Misión de Observación Electoral encendió las alertas sobre el panorama electoral en las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP) y advirtió que el Catatumbo, en Norte de Santander, figura entre las zonas donde se ha intensificado la violencia y la disputa armada, factores que podrían afectar el desarrollo de las elecciones de 2026.
El informe, que analizó los mapas y factores de riesgo en 168 municipios que integran estas circunscripciones, identificó que 103 presentan algún nivel de amenaza por coincidencia de violencia e indicios de fraude electoral.
En ese contexto, la región del Catatumbo aparece señalada como uno de los territorios con mayor presión de actores ilegales y economías ilícitas.
La directora de la MOE, Alejandra Barrios Cabrera, aseguró que el estudio evidencia un aumento en la intensidad de la confrontación armada en zonas históricamente afectadas por el conflicto.
“Más allá del crecimiento cuantitativo, lo que evidencia el estudio es un aumento en la intensidad de las dinámicas de violencia y disputa armada en regiones como el Catatumbo, Cauca, el sur del Meta y Guaviare”, afirmó.
El análisis también advierte que existe una alta coincidencia geográfica entre los municipios en riesgo extremo y las zonas con mayor presencia de economías ilegales, como los cultivos de coca, fenómeno que impacta directamente a territorios como el Catatumbo y agrava la vulnerabilidad del proceso democrático.
A la par de la situación de orden público, la MOE alertó sobre una disminución en la participación política en estas circunscripciones.
Según explicó Diego Rubiano, coordinador del Observatorio Político Electoral de la organización, el número de candidaturas inscritas pasó de 405 en 2022 a 253 en 2026, lo que atribuyó, entre otros factores, a las dificultades para acceder a recursos de financiación y a la presencia de grupos armados en estos territorios.
El documento también señala que el riesgo por injerencia de estructuras ilegales se ha generalizado.
Mientras en 2022 el 76 % de los municipios CITREP presentaba amenazas por violencia, para 2026 la cifra subió al 96,4 %, lo que implica que casi la totalidad de estas zonas enfrenta presiones que podrían incidir en el comportamiento electoral.
Aunque la temporada de lluvias genera preocupación en otras circunscripciones del país, el principal foco de alerta en Norte de Santander está relacionado con la persistencia de la violencia y la presencia de economías ilícitas, que podrían afectar la transparencia y la participación en los comicios.
Ante este panorama, la MOE reiteró el llamado al Gobierno Nacional y a las autoridades electorales para adoptar medidas urgentes de protección y seguimiento en estas zonas.
Según advirtió Barrios Cabrera, la legitimidad de las curules de paz depende de garantizar condiciones seguras para la participación ciudadana en los territorios más golpeados por el conflicto.




