Conjuntos residenciales pueden recibir pagos sin exponer los datos financieros de los residentes
Los tokens, que reemplazan la información sensible por códigos únicos, son una solución clave para los pagos recurrentes de administración, reduciendo el riesgo de fraude y mejorando la eficiencia en la propiedad horizontal.

Imagen de referencia a conjunto residencial en Bogotá/ Getty Images / Arturo Rosenow

A diferencia de los mecanismos de seguridad tradicionales como la encriptación, donde los datos pueden ser revertidos bajo ciertas llaves, la tokenización elimina por completo el manejo de información sensible.
En Colombia, plataformas como ePayco, a través de la infraestructura de Cybersource, han implementado este modelo para facilitar pagos digitales recurrentes, como los cobros de administración en conjuntos residenciales e inmobiliarias, sin que los datos de la tarjeta sean almacenados ni procesados por la administración.
Según cifras del gigante financiero Visa, la adopción del servicio de tokens impulsó un volumen de pagos superiores a los USD 3.500 millones durante 2024 en América Latina, logrando el hito de 1.000 millones de códigos emitidos en la región.
Aunque el proceso es invisible para el usuario, el sistema refuerza la protección del consumidor y ha impulsado la eficiencia al aumentar las tasas de aprobación y reducir drásticamente los intentos de fraude, un factor clave para esquemas de recaudo masivo como los de la propiedad horizontal.
Juan David Rúa, CEO de ePayco, explica que el modelo funciona al ingresar la información en un entorno seguro administrado por la red Visa, donde los datos se sustituyen por un código o “token”.
“Este identificador no contiene información explotable y es el que se utiliza para completar la transacción. Debido a ello, los usuarios de la plataforma de pagos experimentan un proceso más ágil, confiable y transparente, pues al evitar el reingreso repetido de datos, la fricción en el pago se reduce, lo que se traduce en una mayor tasa de transacciones exitosas”, afirma.
Su aplicación resulta fundamental en modelos de pagos recurrentes, como cuotas de administración, pagos de arriendos y servicios compartidos, dado que estas transacciones operan bajo un flujo de autorización mucho más directo al prescindir de las validaciones asociadas al ingreso manual de datos.




