Radio en vivo

Economía personal

El ‘paseo millonario’ ya no es un hurto: Bogotá debe endurecer el castigo contra la criminalidad

El caso del profesor universitario Neill Felipe Cubides Ariza, asesinado tras ser retenido durante varias horas mientras vaciaban sus cuentas bancarias, dejó en evidencia el nivel de violencia al que ha llegado este delito.

Delincuentes capturados mientras realizaban paseo millonario en Bogotá / Gettyimages

El 2025, Bogotá registró un preocupante repunte de casos asociados al llamado paseo millonario, modalidad delictiva en la que la víctima es retenida, drogada o intimidada para despojarla de sus pertenencias.

Las autoridades han detenido alrededor de 96 delincuentes por secuestro extorsivo vinculado a esta conducta. Para el cierre de este mismo año, el 92% de casos fueron resueltos gracias a denuncias ciudadanas, a operativos del GAULA y a la Policía Metropolitana de la ciudad.

Con esta modalidad se registraron unas 40 denuncias en 2025, frente a 13 casos en el 2024, lo que representa un aumento del 207%. Chapinero, Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar y Fontibón continúan siendo las localidades más afectadas, aunque persiste un alto subregistro debido al temor de muchas víctimas a denunciar. “Las cifras de 2025 demuestran que este fenómeno está creciendo y que el Estado tiene la obligación de responder con justicia proporcional al daño que se causa”. afirmó

Este grave delito es una de las formas más crueles de utiliza la delincuencia, para someter a sus víctimas a través de retenciones ilegales que, contradictoriamente a la ley son tratadas judicialmente como simples hurtos agravados.

Esa lectura jurídica minimizó el daño físico, psicológico y social que sufren quienes caen en manos de estas estructuras criminales. Hoy, afortunadamente, esa realidad empieza a cambiar. A lo que el exconcejal Nelson Cubides Salazar se refirió “Durante años se le bajó el perfil a un delito que vulnera lo más básico: la libertad. El llamado ‘paseo millonario’ siempre fue un secuestro y hoy la ley empieza a tratarlo como tal, no estamos hablando solo de robos, estamos hablando de personas retenidas, intimidadas y sometidas a violencia física y psicológica; eso no puede seguir castigándose como un hurto menor”.

A partir de este año, las autoridades decidieron imputar estos hechos como secuestro extorsivo, un delito contemplado en el artículo 169 del Código Penal, que puede acarrear penas de hasta 42 años de prisión.

El cambio, liderado por la Secretaría de Seguridad, la Policía Metropolitana y la Fiscalía General de la Nación, reconoce una verdad que durante mucho tiempo fue ignorada: retener a una persona contra su voluntad, incluso por pocas horas, es un secuestro, más aún cuando existe un beneficio económico.