¿Es posible aprender a vivir con olas de calor como la que afecta a Europa?
Expertos debatieron sobre las causas de las olas de calor, la posibilidad de acostumbrarse a vivir en altas temperaturas y cómo avanzar en aspectos de adaptabilidad climática.
FOTODELDÍA CÓRDOBA, 28/06/2025.- Una mujer se abanica en Córdoba este sábado, una jornada marcada por la ola de calor que afecta a numerosas partes del país. EFE/Salas / Salas (EFE)
En Hora20 el análisis a una ola de calor que afecta a millones de personas en este momento en Europa y buena parte del norte global. El debate sobre cambio climático, fenómenos del clima, adaptabilidad climática y si es posible aprender a vivir con las olas de calor que cada vez son más frecuentes. Hablaremos también de los efectos en la salud ante las altas temperaturas, pero también la realidad que se vive en Argentina con una fuerte caída en las temperaturas y sobre la realidad climática en otras latitudes.
Lo que dicen los panelistas
Desde Barcelona Brigitte Baptiste, rectora de la Universidad EAN y bióloga, contó que el calor en la ciudad es inusitado y que es pero que en ciudades de altas temperaturas en Colombia como El Espinal en Tolima. Explicó que las olas de calor son un fenómeno que se produce con mucha mayor frecuencia de la que espontáneamente debería producirse, “ya está verificado que olas de calor son una respuesta de la atmósfera a la cantidad de calor capturado por el suelo y por el aire que se queda quieto en una zona en particular y que genera que las temperaturas se disparen”. Apuntó que es un fenómeno que va probablemente a empeorar, pero manifestó que no hay suficientes datos para saber hacia dónde vamos, su duración o lo extremos que serán, “pero afectan agricultura, movilidad urbana y todos los sectores por la cantidad de energía que invertimos en enfriar las ciudades, entonces tiene efecto que retroalimenta la generación de gases de efectivo invernadero y creemos que va a empeorar porque las concentraciones de C02 en la atmósfera siguen creciendo y porque hemos visto un reporte preocupante en el que se dice que la tasa de calentamiento del planeta en general está acelerándose”.
Sobre ideas como los refugios climáticos de Barcelona, donde las personas pueden tener sombra, agua y que las personas se refresquen, así como atención médica, pueden ser soluciones no tan efectivas en el tiempo porque tiene limitaciones de capacidad y tecnológicas.
Karla Zambrano, embajadora del Pacto Climático de la Unión Europea, experta en Derecho ambiental y cambio climático, profesora de la Universidad Internacional de la Rioja, destacó que nivel de derechos vemos que hay una merma, “es evidente, existen muertes y eso atenta directamente con derechos fundamentales, derechos además contemplados en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, derecho a la vida, a la integridad física, a la integridad moral, a la familia, al bienestar en sí mismo y al derecho a la salud”, dijo haciendo referencia a las consecuencias que está dejando fenómenos como la ola de calor.
Manifestó de otro lado que es importante proteger los derechos de las personas y sobre todo aquellas personas más vulnerables, “la adopción de medidas públicas, evidentemente, es una de las grandes propuestas para hacer frente a esta emergencia climática que vivimos, no solamente a nivel global, sino también local y doméstico”,
En cuanto a las soluciones, dijo que es urgente la modificación de las jornadas de las personas trabajadoras en espacios exteriores, “lo hemos visto con la con la muerte de la persona trabajadora que estaba realizando labores de limpieza urbana en Barcelona. Y hay que plantear jornadas bien reducidas, intensivas, con horarios fijados para que puedan llevar a cabo su actividad sin una merma salarial”. También apuntó que prevenir supone trabajar de manera preventiva y con tiempo para abordar los fenómenos climáticos.
Camilo Prieto, profesor de Energía y Sostenibilidad de la Universidad Javeriana y PhD en Cambio climático, planteó que ante las olas de calor tenemos un fenómeno de fondo que es, evidentemente, cambio climático y unos eventos climatológicos de extremos que usualmente se han presentado en la historia de esta época geológica que estamos viviendo, conocida como el Holoceno. “Entonces no solamente es que la temperatura se está incrementando, sino que se está acelerando ese incremento de temperatura”, en esa medida, explicó que estamos pasando pasando entre 1970 y 2014 con un incremento de 0.16 °C por década, y en la actualidad, en los últimos 10 años, estamos en 0.27°C; eso es una cantidad enorme de energía térmica acumulada en la atmósfera. Entonces, evidentemente, lo que estamos viviendo ahorita es una superposición de un fenómeno de fondo, que es el cambio climático, que termina amplificando otro tipo de fenómenos”.
Ese aumento de temperaturas tiene un efecto directo en la salud, en esa medida, comentó que el incremento de muertes relacionadas con olas de calor es del 54% entre el año 2000 y el año 2018, “cuando se presentan las olas de calor se puede presentar un fenómeno conocido como golpe de calor”, un fenómeno que apunta, altera la manera como los seres humanos pueden intercambiar calor con el entorno.
Víctor Resco de Dios, científico, experto en la mitigación del cambio climático, los incendios forestales y la contaminación, catedrático de Ingeniería Forestal y Cambio Global en la Universidad de Lleida en España, planteó qued el concepto de la adaptación al cambio climático, es fundamental porque realmente el discurso del cambio climático es un discurso muy catastrofista, “no porque se exageren las predicciones, sino porque las predicciones no son nada halagüeñas y no podemos aportar información falsa”. Destacó que se tiene que ir mucho más allá, tanto por los aspectos sobre todo de salud pública en los que estamos centrando, “estos días, por ejemplo, aquí hemos sufrido un incendio en el cual hemos tenido que lamentar el fallecimiento de dos personas y muchas veces este tipo de fenómenos extremos como los grandes incendios o las grandes riadas, se estaban atribuyendo al cambio climático de una manera casi exclusiva. Y en realidad el cambio climático lo que va a hacer es cambiar el clima, cambiar la meteorología, pero los impactos que vaya a tener el clima sobre las infraestructuras va a ser una cuestión de cómo tengamos nuestro territorio, de cuál vaya a ser la ordenación de territorio que nosotros hayamos dispuesto previamente”.
En ese sentido, manifestó que es importante abandonar la idea del cambio climático, que muchas veces se utiliza como una excusa para la inacción, “y al revés, hay tomar cartas para el asunto. Y evidentemente no nos podemos olvidar del problema que hay en buena parte del mundo”.
Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, resaltó que si a Europa está ahora viviendo una ola de calor muy significativa, con récord histórico en muchos países como en España, Francia, pero también en el centro-norte de Europa, “al mismo tiempo, en Sudamérica y en Argentina en particular, tenemos una ola de frio. Y si miramos la temperatura del planeta, a pesar de haber pasado los dos años más cálidos de nuestra historia, el 2024 y el 2023, ahora, justo ahora, estamos empezando a bajar un poco a nivel global”. Destacó que no es un mes de récord, “no ha sido un mes de récord en los últimos dos meses. Por eso, estamos en un poco mejor a nivel global, aunque no a nivel local”.
A nivel europeo resaltó, una de las cosas que seguramente está jugando un papel importante es la ola de calor marino, “en el sentido que el Mediterráneo, hay algunos lugares del Mediterráneo entre Italia y la Península Ibérica, donde la anomalía de temperatura, la diferencia de temperatura del agua del mar respecto a los valores medio, promedio, de los últimos 30 años, la anomalía es de más de 5 °C, en algunos lugares 7°C, que a nivel de temperatura del mar es una anomalía gigante y esto claramente contribuye a hacer algunas de estas olas de calor aún peor”.