El ojo de Horus

La marihuana en Colombia, legislando el uso medicinal

La planta de la marihuana contiene varios compuestos químicos que podrían ser útiles para tratar varias enfermedades o síntomas.

Empecemos hablando de los daños del consumo de la marihuana. Son muchos, como la inhalación pasiva del humo. Usted no tiene que ser fumador para que el humo le haga daño. La inhalación pasiva del humo es la combinación del humo que proviene del extremo encendido del cigarrillo, el cigarro o la pipa y el humo exhalado por el fumador. El humo que se inhala pasivamente contiene más de 50 sustancias que pueden causar cáncer. Los efectos en la salud por la exposición al humo incluyen cáncer de pulmón, cáncer de los senos paranasales, infecciones de las vías respiratorias y enfermedades cardíacas. No existe una cantidad sana de inhalación pasiva. Los niños, las mujeres embarazadas, las personas mayores y las personas con problemas respiratorios o cardíacos deben tener especial cuidado.

Los problemas de seguridad conocidos de la marihuana incluyen el deterioro de la memoria a corto plazo, la alteración del juicio y la toma de decisiones, efectos en el estado de ánimo como ansiedad grave (paranoia) o incluso psicosis (pérdida de contacto con la realidad), en especial después de la exposición a dosis altas. La marihuana también reduce significativamente la coordinación motora y retrasa el tiempo de reacción, lo que hace que sea muy peligroso consumirla antes de conducir un automóvil.

Cada vez existen más pruebas de que la marihuana puede ser especialmente perjudicial para los jóvenes: puede provocar un deterioro a largo plazo, o incluso permanente, de la capacidad cognitiva y la inteligencia cuando se consume regularmente durante la adolescencia, ya que en este período el cerebro todavía está en desarrollo. También existe cierta evidencia de que el consumo de marihuana durante el embarazo podría estar asociado con problemas neurológicos en los bebés y con un rendimiento escolar deficiente cuando crecen.

Contrariamente a la creencia común, la marihuana puede ser adictiva: alrededor del 9% de las personas que prueban la marihuana se convertirá en adictos. El número se eleva a aproximadamente 1 de cada 6 entre las personas que empiezan a fumar marihuana en la adolescencia, y es de entre un 25% y un 50% entre los usuarios que la consumen a diario.

Marco legal en Colombia

El Congreso debate un proyecto de ley sobre la regulación de la marihuana medicinal en Colombia. Empresarios que tienen productos a base de cannabis esperan poder comercializarlos libremente. ¿Qué se regularía? ¿Por qué? ¿Cuáles son sus beneficios o efectos negativos? ¿Qué apoyo tiene la iniciativa?

El senador Juan Manuel Galán (Partido Liberal) propone “crear un marco para la regulación del cannabis en el territorio nacional colombiano, con fines terapéuticos, medicinales o científicos”. El proyecto busca reglamentar otra norma el acto legislativo 02 de 2009, con el que se modificó el Artículo 49 de la Constitución, la cual creó un vacío jurídico al señalar vagamente que “el porte y el consumo de sustancias estupefacientes o sicotrópicas está prohibido, salvo prescripción médica”.

La polémica en el país está servida. El proyecto de ley cuenta con el respaldo del presidente Juan Manuel Santos, e incluso el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, Pero otras voces han alertado que las consecuencias negativas de permitir el uso de la marihuana medicinal pueden ser mayores a los beneficios. Preocupa que la regulación del mercado medicinal dé pie a la legalización del uso recreativo de la hierba, como lo considera el procurador general, Alejandro Ordóñez: “En el contexto internacional, cuando se pretende legalizar la droga, se ha empezado primero por la legalización de la marihuana para efectos terapéuticos y acto seguido con la legalización para efectos recreativos”. Otra voz en contra es la del presidente del Congreso, José David Name, quien sostiene que “en Colombia no es tan fácil decirle a la gente que si fuma marihuana se va a curar o le va a ir bien”.

Galán precisa que “no hablamos ni de marihuana ni de legalización, sino de cannabis medicinal y de regulación. Somos estrictos en la definición porque la marihuana contiene muchísimas otras sustancias, que la mayoría no han sido estudiadas. Pero dentro de ella hay cannabinoides medicinales que han sido identificados por el efecto positivo que tienen en el tratamiento de varias enfermedades crónicas y terminales, por su poder analgésico y ansiolítico. Hablamos de regulación porque la legalización es un término que no tiene definición y es asociada a la permisividad”.

Más discrepancias

En el campo científico no parece haber un acuerdo sobre la conveniencia del consumo terapéutico de la planta. Mientras que algunos médicos recomiendan su uso en casos de extremo dolor o para tratamientos como el glaucoma, otros se declaran en contra. Por eso, ante la posible regulación de la marihuana para usos medicinales, los pequeños productores actuales se preguntan qué pasará con ellos. “El país puede estar preparado para este paso, de hecho cada vez más las personas se remiten a las alternativas que da la propia naturaleza para tratar sus dolencias. Pero también se abre la posibilidad de que las grandes compañías sean las que sinteticen y manejen este tipo de productos

De ser aprobado el proyecto de ley, el Gobierno Nacional tiene un año para reglamentar la regulación del cannabis medicinal. La ponencia que presentará el senador Galán habla de permitir el cultivo de marihuana a quienes lo hagan con fines medicinales, pues actualmente se penaliza a todo aquel que cultive 20 plantas o más.

MinSalud habla de que se podrían definir “algunos lineamientos en materia de regulación, competencia, necesidad de registro sanitario, según la clase de producto. También sería conveniente que el proyecto especifique si se está regulando el uso de la planta en su estado natural o puro o, por el contrario, los preparados con síntesis a partir de la planta. O ambos”.

En algunas partes se permite solo la producción y comercialización de productos que contienen principios activos del cannabis (como el CBD o el THC), siempre y cuando cuente con el aval y el registro de las entidades de control, que en Colombia sería el Invima. El componente de la marihuana es adquirido mediante prescripción médica, según las enfermedades o patologías que autorice el Estado.

Uso medicinal de la marihuana

La planta de la marihuana contiene varios compuestos químicos que podrían ser útiles para tratar varias enfermedades o síntomas, lo que lleva a muchas personas a argumentar que se debería legalizar su uso para fines médicos. De hecho, en USA un número cada vez mayor de estados (20 a partir de marzo de 2014) ha legalizado el uso de la marihuana para ciertas afecciones médicas.

El estudio científico de los compuestos químicos activos de la marihuana, llamados cannabinoides, ha conducido al desarrollo de dos medicamentos ya aprobados por la FDA, y al desarrollo de nuevos fármacos que aprovechan los beneficios terapéuticos de los cannabinoides y reducen al mínimo o eliminan los efectos secundarios nocivos (incluida el efecto narcótico) producidos al ingerir o fumar hojas de marihuana.

Sin embargo, dado el interés terapéutico en el cannabidiol (CBD) para tratar ciertas afecciones como la epilepsia infantil, se han desarrollado cepas con una relación CBD: THC más alta de lo normal, que se venden con fines medicinales. Estas podrían resultar menos deseables para los usuarios recreativos debido a sus efectos psicoactivos más débiles.

Los cannabinoides son una gran familia de sustancias químicas relacionadas con el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), el principal ingrediente psicoactivo (que altera la mente) de la marihuana. Además del THC, la planta de marihuana contiene más de 100 cannabinoides adicionales. El cuerpo también produce sus propias sustancias químicas cannabinoides (llamadas endocannabinoides), que desempeñan un papel en la regulación del placer, la memoria, el pensamiento, la concentración, el movimiento, la coordinación, la percepción sensorial y del tiempo, el apetito y el dolor.

En la actualidad, los dos cannabinoides principales de interés terapéutico son el THC y el cannabidiol (CBD), que están presentes, en diferentes proporciones, en la planta de marihuana. El THC estimula el apetito y reduce las náuseas (y ya existen medicamentos aprobados a base de THC para estos fines), pero también puede disminuir el dolor, la inflamación y la espasticidad. El CBD es un cannabinoide no psicoactivo que también puede ser útil para reducir el dolor y la inflamación, controlar las convulsiones epilépticas y posiblemente incluso para tratar la psicosis y las adicciones.

La investigación financiada por el NIH se ocupa de analizar activamente los posibles usos terapéuticos del THC, el CBD y otros cannabinoides para el tratamiento de enfermedades autoinmunes, cáncer, inflamación, dolor, convulsiones, trastornos por el consumo de sustancias y otros trastornos psiquiátricos.

Un fármaco aprobado por la FDA llamado Dronabinol (Marinol) contiene THC y se utiliza para tratar las náuseas causadas por la quimioterapia y la caquexia (pérdida de peso extrema) causada por el SIDA. Otro fármaco aprobado por la FDA llamado Nabilone (Cesamet) contiene un cannabinoide sintético similar al THC y se utiliza para los mismos fines. Un medicamento llamado Sativex, que contiene partes aproximadamente iguales de THC y CBD, está aprobado en la actualidad en el Reino Unido y en varios países de Europa para tratar la espasticidad causada por la esclerosis múltiple, y hoy se encuentra en la fase III de ensayos clínicos en los EE.UU. para establecer su eficacia y seguridad en el tratamiento del dolor causado por el cáncer.

Aunque todavía no ha sido objeto de ensayos clínicos para establecer su eficacia y seguridad (necesarios para obtener la aprobación de la FDA), recientemente se ha creado un medicamento a base de CBD llamado Epidiolex para tratar ciertas formas de epilepsia infantil. Esto fue motivado por los informes anecdóticos de que algunos padres de niños con una forma grave de epilepsia llamada Síndrome de Dravet informan el éxito en el uso de una cepa de marihuana con un alto nivel de CBD para controlar las convulsiones en los niños.

¿Por qué la planta marihuana no es un medicamento aprobado por la FDA?

La FDA requiere que se lleven a cabo estudios minuciosos en un gran número de pacientes (cientos de miles) para evaluar con precisión los beneficios y riesgos de un potencial medicamento. Hasta el momento, no se han realizado suficientes ensayos clínicos a gran escala que muestren que los beneficios de la planta de marihuana (en contraposición con los componentes cannabinoides específicos) son mayores que sus riesgos para aquellos pacientes con los síntomas que tiene la intención de tratar.

Es posible que las personas que sufren de enfermedades como el cáncer o el Sida puedan ser más vulnerables a diversos efectos adversos de la droga. Es preciso seguir investigando para determinar si este es el caso. Por lo tanto se debe informar muy bien a la comunidad como va a quedar esta ley y que alcances se van a dejar en cuanto a que se diferencie bien el consumo y su uso medicinal. También vigilar el hecho de que la creciente aceptación de la marihuana medicinal podría influir en la manera en la que los jóvenes perciben el daño asociado con el consumo de marihuana en general.

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