El caso Argentina, 200 colombianos explotados
La organización criminal los obligó a diseñar, fabricar y vender muebles puerta a puerta


Las víctimas: hombres con habilidades de carpintería. Los victimarios: compatriotas que se encargaban de reclutar y gestionar documentos de viaje a Argentina
“Captan personas en Colombia, por colombianos son trasladados a Argentina y allá son explotados en la modalidad laboral, con una condición y es que los capadores también son de nacionalidad colombiana”La fiscal Seiby Yaneth Vargas explicó que la investigación arrancó el año pasado cuando un fiscal en Argentina indagó en algunas denuncias sobre maltrato laboral y descubrió que más de 200 colombianos estarían siendo explotados y vivían en condiciones de miseria
“Se detectó al revés, es decir judicializar en Argentina y tuvimos conocimiento a través de esa operación, rescataron a 200 víctimas colombianas y capturaron otros 26 colombianos”Se diseñó una investigación con la Fiscalía colombiana que terminó en varios municipios del eje cafetero. Se estableció que en esta zona fueron embarcados más de 200 colombianos que viajaron a Argentina con el propósito de mejorar su situación económica, pero terminaron en bodegas abandonas repletas de colchones viejos y jornadas laborales de 18 horas
“Los ponían a fabricar muebles, a otros los colocan en unos carritos que impulsan con bicicleta y los ponen a vender todo el día hasta que terminen, estamos hablando de una extensión de horario de 14 y 18 horas”De los 200 colombianos explotados, 25 fueron repatriados, otros prefirieron la explotación en Argentina que la falta de oportunidades en Colombia
Los colombianos eran obligados a fabricar muebles, a venderlos puerta a puerta en carretas empujadas con bicicletas, debían vender todo o de lo contrario no podían regresar al viejo edificio donde tenían sus pertenencias junto a decenas de compatriotas
Los delincuentes con el propósito de alargar la estadía y el trabajo de los colombianos, les hacían préstamos que luego cobraban con el llamado “gota a gota” que acompañaban con amenazas y hasta agresiones físicas
“Personas victimarias que además manejan mucho dinero que prestaban a sus víctimas para luego cobrarlo gota a gota, con interés del día a día y si no cumplían no los dejan dormir esa noche en la casa”Los responsables de esta explotación fueron judicializados en Argentina, pero un juez los dejó en libertad, tras considerar que lo único hecho por ellos era ofrecer una oportunidad de empleo, sin embargo en Colombia la Fiscalía les siguió el paso y pidió su captura que ahora se apoya en Interpol, pues de Argentina salieron corriendo.




