González del Rio manejó 60 % de tráfico de armas entre civiles y militares
Caracol Radio obtuvo el informe del CTI dirigido al fiscal tras la operación que desarticuló una red de tráfico de armas


En el documento los agentes del CTI que investigaron por más de dos años este caso le expresaron al jefe de la Fiscalía General de la Nación que el operativo que permitió la desarticulación de una red de tráfico de armas con complicidad de funcionarios activos y retirados del Ejército y la Policía, dirigida por el coronel Robinson González del Rio, tenía bajo control el 60 por ciento del mercado ilegal de armamento de largo y corto alcance, que precisamente funcionaba como una alianza criminal entre miembros de las Fuerzas Militares y civiles
Los agentes del CTI confirmaron que se trató de una investigación adelantada con funcionarios de contrainteligencia del Ejército, a partir de la interceptación a las comunicaciones del mencionado coronel González del Rio, en el marco del proceso en su contra por falsos positivos
Dicen los investigadores en el documento: “El modus operandi de la estructura consistía en extraer material de guerra y repuestos de los armerillos ubicados en distintas partes del país, a través de suboficiales responsables de los mismos, para luego utilizando la investidura militar transportarlos y así burlar los retenes policiales”
Las órdenes de captura emitidas por el juez décimo con función de garantías de Bogotá contra 15 personas se hicieron efectivas en 13 de ellas: cuatro sargentos activos, cuatro civiles, cuatro militares retirados y un policía retirado. Pendientes están contra dos civiles identificados como John Jairo Gil y Alexander Bermúdez
El dato revelador en este informe indica que el coronel González del Rio y su principal socio, identificado como José Silva Rincón, alias El Gordo, también militar retirado, contactaron a expertos en armamento para que diseñaran y elaboraran las partes que faltaban en los fusiles extraídos de las guarniciones, muchos de estos entregados en procesos de desmovilización, y completarlos para entregarlos a la banda criminal de Los Urabeños
“En la red también coparticipaban particulares expertos en armamento (armeros) que trabajaban clandestinamente y hacían las partes que faltaban para ensamblar las armas extraídas de los armerillos del Ejército Nacional en varios lugares del país”, señala el documento conocido por Caracol Radio
Los militares, civiles y policías fueron capturados en 10 ciudades del país, todos trasladados a Montería incluso el coronel González del Rio. El juez primero de esa ciudad les dictó medida de aseguramiento y ordenó su traslado a centros carcelarios.




