Manuela Vásquez: "Creer es lo que permite que se cumplan los sueños"
La piloto colombiana tiene un sueño que aún no ha cumplido: comprarse un Renault 4 azul clarito, "engallarlo" y consentirlo como a un hijo.


Manuela Vásquez, piloto de Ginetta Cup, es un alma libre, como ella misma se define. Una mujer que ha luchado por hacer de su pasión por el automovilismo, una forma de vida y que se ha ganado un espacio en un mundo dominado por hombres. Llena de cábalas al interior del auto que conduce pero todo sobre muy llena de fe, está completamente segura de que "creer es lo que hace posible cumplir los sueños"."Yo siempre tuve el sueño de correr. Desde pequeña supe que lo mío era el automovilismo pero al comienzo tuve un poco de miedo de romper esquemas y me dejé llevar por lo que quería y esperaba la sociedad de mi, por eso,como nací en una familia que no tiene nada que ver con el automovilismo, me gradué del colegio y luego de la universidad. Pero llegó en el momento en que sentí que ya le había servido a la sociedad y empezaba la etapa de pensar en mí. Y empecé a hacer lo que me apasionaba", dijo
Y cumplir ese sueño no fue fácil. Haber nacido en una familia conformada por un médico y una psicológa, dos personas que no sabían y aún no saben mucho de automovilismo, ella misma lo reconoce, le hizo aplazar su pasión hasta graduarse como diseñadora de ambientes. Pero la paisa recuerda con cariño su primera anécdota camino al éxito en Italia, áun sin haberse subido siquiera al avión
"Cuando me despedí de mis papás y mi hermana ya para irme, yo caminé hacia la sala internacional y pasé migración con las gafas de sol puestas. Era chistoso que no me las quitara, pero en realidad nunca me las quité porque no quería que se me vieran los ojos aguados. Y ya estando solita, lloré y mucho, pero esas lágrimas eran de felicidad, nunca de tristeza. Yo estaba dichosa de dar el paso que tanto me había imaginado", afirmó
Mientras se toma una aromática de yerbabuena, evita el café porque "la acelera más que una carrera de la Clio Cup", la piloto paisa, sorprende con su sencillez pero sobre todo por la convicción con la que habla de su gran amor: el automovilismo y confiesa que tiene varias cábalas que le dan buena suerte y energía antes de las carreras
"Yo tengo algunos agüeros. Siempre me preparo escuchando música, hay canciones que me transportan. Armin Van Buren es uno de mis favoritos. Pero el principal es usar ropa interior roja siempre. Aunque también tengo mi carro "engallado" con cositas religiosas. Tengo una virgen milagrosa que traje de París y un hilito rojo muy significativo que compré en Brasil. Nada me puede faltar", aseguró
Con su personalidad arrolladora y con su experticia, Manuela ha roto los esquemas que muchas veces indican que la mayoría de las mujeres son malas conductoras. Compite en Ginetta Cup en Italia y se ha ganado el reconocimiento de expertos nacionales e internacionales. Pero aún no logra que su mamá la acompañe cuando corre
"Mi mamá nunca ha ido a una carrera mía. Se muere del susto, ella es psicóloga y me ayuda mucho con mi parte mental, me aconseja y siempre me ha impulsado a seguir adelante pero nunca la he tenido en el público mientras yo compito. Ella no se acerca más que al teléfono y me dice: cuando termines, me llamas. Mi papá y mi hermana si han estado acompañándome", aseveró. Y cómo una caja de Pandora ya a punto de cerrarse, Manuela con una sonrisa en su cara, sigue sorprendiendo con sus historias. Se declara amante de los tatuajes, uno de los cuales ostenta en su muñeca y refleja su filosofía de vida: Believe. Pero luego revela que aunque el sueño de correr profesionalmente en Europa ya lo cumplió, todavía le queda uno que pocos podrían imaginarse: comprarse un renault cuatro, el inolvidable "amigo fiel"
"El R4 para mi es un deseo que tengo desde chiquita. Yo amo ese carro y siempre lo he querido. Me gustaría comprarlo en color azul, así clarito y "engallarlo", lo usaría mucho aquí en Bogotá. En Medellín no porque las lomas son difíciles. Hace poco me regalaron un prototipo de colección, justo como me imagino el mío", finalizó.




