Puntos claves en negociación agraria con las Farc
La minería y los límites del latifundio son los grandes escollos de esta negociación que se ha tardado más de lo esperado


Desde el principio la guerrilla ha insistido en la necesidad de redistribuir la tierra para más de 250.000 campesinos que se encuentran en condiciones de extrema pobreza, por cuenta de la falta de terrenos productivos e incentivos económicosEn ese sentido se muestran en contra de las grandes extensiones de tierra dedicadas a la ganadería extensiva En parte la solución a este punto está en la creación de un banco de tierras en el que se concentraría predios baldíos, tierras incautadas a narcotraficantes y terrenos que han sido obtenidos y explotados de manera ilegal por particularesPara la creación de este banco de tierras, se hace necesaria la actualización del catastro rural, la realización de un censo e incluso la modificación de algunas cargas tributarias para incentivar el uso racional y efectivo de la tierra, sin afectar el derecho a la propiedad privada. En cuanto a las zonas de reserva campesina, la guerrilla ha insistido en la necesidad de ampliar esta figura por todo el territorio nacional, sin embargo el gobierno ha dicho que es absurdo pretender dedicar 9 millones de hectáreas del país para este propósito
Uno de los temas en los que fue mas fácil llegar a un acuerdo es en la deuda del estado con el campesinado y la necesidad de vincularlos a servicios sociales, donde tengan acceso a salud y prestaciones sociales como cualquier empleado público o privado del país, además de facilitar el acceso a la formación técnica, adquisición de insumos y maquinaria para trabajar el campo y la garantía de la comercialización de sus productos El gobierno es consciente y así se lo ha dejado saber a las farc, que la inversión en el campo ha sido muy baja durante las últimas décadas y que si se quiere recuperar y dinamizar el sector agrícola y el campesinado será necesario hacer unas grandes inversiones a largo plazo




