Aislados del mundo durante el cónclave
Los Cardenales que sean sorprendidos violando cualquiera de las normas establecidas serán excomulgados.

UNIVERSI DOMINICI GREGIS, así se llama la constitución apostólica que comienza a regir durante el periodo llamado Sede Vacante, momento en el que la Santa Sede queda sin la dirección de un Pontífice, y deja de regir cuando asuma el nuevo Papa, el número 266 de la historia Católica
Esta constitución, creada por Juan Pablo II en 1996, trae consigo explícitas órdenes que van desde la prohibición del uso de aparatos de grabación y fotografías durante Cónclave hasta las instrucciones para asignar mediante sorteo las habitaciones en las que permanecerán todos los cardenales electores hasta que se elija el sucesor de Benedicto XVI
Dice el Documento “Si razones de salud, previamente comprobadas por la competente Congregación Cardenalicia, exigen que algún Cardenal elector tenga consigo, incluso en el período de la elección, un médico, se debe proveer que a éste le sea asignada una adecuada habitación”
Y agrega “Se deberá cuidar que nadie se acerque a los Cardenales electores durante el traslado desde la Domus Sanctae Marthae (Lugar de residencia) al Palacio Apostólico Vaticano. Los Cardenales electores, desde el comienzo del proceso de la elección hasta que ésta tenga lugar y sea anunciada públicamente, deben abstenerse de mantener correspondencia epistolar, telefónica o por otros medios de comunicación con personas ajenas al ámbito del desarrollo de la misma elección”
Las autoridades de El Vaticano regularán la entrada del personal que labora en la Santa Sede y se les prohibirá “mantener coloquio, de cualquier forma, por cualquier medio o por cualquier motivo, con los mismos Padres Cardenales”
Los Cardenales que sean sorprendidos violando cualquiera de las normas establecidas serán excomulgados
Según el documento, tan pronto el Sumo Pontífice abandone su cargo como Papa, el anillo del Pescador, con el que estampa su sello en las cartas para evitar falsificaciones, deberá ser destruido inmediatamente
Durante la Sede Vacante, el órgano máximo rector será el Colegio Cardenalicio y el Cardenal Camarlengo, pero el texto de Juan Pablo II, aclara que nadie podrá modificar las leyes con las que se rige la Iglesia ni mucho menos hacer nombramientos



