La nieve y el desierto invierten el efecto de enfriamiento de los aerosoles
Los aerosoles atmosféricos por lo general enfrían el sistema tierra-atmósfera, pero si están en terrenos con alta reflectividad, como son los desiertos y la nieve, éstos invierten el efecto neto en el límite superior de la atmósfera, de modo que pasan a calentar el sistema climático.


Los aerosoles atmosféricos por lo general enfrían el sistema tierra-atmósfera, pero si están en terrenos con alta reflectividad, como son los desiertos y la nieve, éstos invierten el efecto neto en el límite superior de la atmósfera, de modo que pasan a calentar el sistema climático
Así lo ha manifestado en una entrevista a la Agencia Efe Omaira García, investigadora del Centro de Investigación Atmosférica de Izaña, en Tenerife, al explicar el resultado de estudios que ha realizado con el Grupo de Observación de la Tierra y la Atmósfera de la Universidad de La Laguna, junto a Francisco Expósito, Juan Pedro Díaz y Ana María Díaz
Por ello, indicó Omaira García, el efecto neto de los aerosoles depende de la superficie sobre la que se encuentren
Explicó que, por ejemplo, si de la energía que llega a la superficie de la Tierra se refleja menos del treinta por ciento, como ocurre en superficies no muy brillantes, como los océanos o con cobertura vegetal, la energía que se devuelve al espacio en presencia de aerosoles siempre es mayor a la que retornaría si no existieran
Con ello, reducen la energía retenida en la atmósfera, contribuyendo así al enfriamiento del sistema climático
Cuando la reflectividad es muy alta ocurre que, dependiendo de la composición química del aerosol puede suceder que aumente la energía devuelta hacia el espacio o no
Lo que se ha observado, declaró Omaira García, es que en situaciones de mezcla de aerosoles como pueden ser las de polvo mineral desértico y la quema de biomasa forestal, ésta última aumenta la capacidad absorbente del polvo mineral
De este modo, añadió, se triplican el número de casos en los que se invierte el efecto de estos aerosoles para superficies con alta reflectividad (por encima del 30 por ciento) como los desiertos
Por ello, Omaira García considera que debe tomarse especial atención a situaciones en las que hay ese tipo de mezclas, porque el efecto de los aerosoles es en esos casos favorable al calentamiento del sistema climático
El estudio con el que se han obtenido estas conclusiones se llevó a cabo en la región desértica del Sáhara y el Sahel, en la que hay polvo mineral y partículas procedentes de la quema de biomasa forestal de la sabana centroafricana
Estos incendios responden a actividades agrarias locales y regionales, donde las tierras son preparadas para los cultivos en la estación húmeda
Pero las conclusiones son extrapolables a otros lugares con reflectividad muy alta, afirmó Omaira García, quien añadió que así ha quedado patente en otro estudio realizado en zonas europeas con nieve y que será próximamente publicado
En esas zonas, en las que es alta la reflectividad, se produce el mismo efecto anterior en invierno, pero no en época veraniega, cuando no hay nieve
Esto quiere decir, a juicio de Omaira García, que en áreas de alta reflectividad (desiertos o nieve) debería haber un control de las emisiones de aerosoles por su efecto negativo.




