Unos 650 matrimonios anuló la Iglesia Católica este año

Monseñor Libardo Ramírez Gómez, presidente del Tribunal Eclesiástico Nacional, dijo que en última instancia se produjo tal número de fallos.

La falta de discreción de juicio, en la que figuran casos como los matrimonios 'a la ligera o por presiones', la embriaguez constante de uno de los contrayentes, y hasta el homosexualismo, la drogadicción y la intromisión de las suegras, son algunas de las causas por las cuales la Iglesia Católica anuló este año unos 650 matrimonios

Monseñor Libardo Ramírez Gómez, presidente del Tribunal Eclesiástico Nacional, dijo que en última instancia se produjo tal número de fallos declarando la nulidad matrimonial, lo que representa cerca de un centenar de casos más que los decretados el año pasado

Sostuvo que bajo el canon 1095, que contempla varias causales de disolución matrimonial, se resolvió cerca del 80 por ciento de los casos declarados nulos, es decir que para la Iglesia es como afirmar que ese vínculo nunca existió o fue 'un matrimonio muerto'

Monseñor Ramírez manifestó que dentro de los numerales de ese canon figuran casos como la amensia o incapacidad mental para tener un matrimonio, pero también casos como la embriaguez consetuidinaria de uno o de ambos cónyuges, la drogadicción, el homosexualismo y hasta el matrimonio por conveniencia o por negocio

También se presentan casos extremos, como el narcisismo de uno de los contrayentes, que se cree superior frente al otro, y muy cercano con el machismo. Sin embargo, dijo monseñor Ramírez, hay casos como los complejos de Edipo y de Electra, que afectan a uno de los contrayentes "que sigue dependiente de mamá o de papá y permite que ellos sean los que deciden en el matrimonio", es decir que 'la intromisión de la suegra o del suegro' terminan con la boda

Otra de las causales por la cuales hay nulidad matrimonial y que este año representaron cerca del 10 por ciento de las decretadas, es que uno de los contrayentes se niega a tener hijos, lo que para la Iglesia es negar uno de los fines del matrimonio, "lo que equivale a un negocio, un consorcio o simplemente en juntarse para parrandear", dijo monseñor Ramírez

Los casos fallados este año son la segunda y última instancia nacional, dijo monseñor Ramírez. Si hay diferencias o apelaciones entre los negados o aceptados, el proceso va hasta la Santa Sede para su resolución definitiva

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