Termina la Expo de Zaragoza, que reivindica el agua como un derecho humano
El Rey Juan Carlos, acompañado por la Reina Doña Sofía, cerraron el evento con representación de 105 países y casi seis millones de visitantes.
Una brillante gala de clausura ha puesto punto final hoy a la Exposición Internacional de Zaragoza 2008 que, con el lema "Agua y desarrollo sostenible", ha reivindicado, desde el pasado 14 de junio, el agua como un derecho humano irrenunciable, un mensaje que se ha difundido acompañado de numerosos espectáculos. El Rey Juan Carlos, acompañado por la Reina Doña Sofía, ha cerrado con sus palabras el acto institucional de clausura de la Expo, que durante 93 días ha albergado la ciudad aragonesa de Zaragoza con representación de 105 países y casi seis millones de visitantes. El monarca ha dicho que actos como éste deben animar "a acometer juntos nuevos proyectos" que "nos sirvan de estímulo para construir unidos una España siempre mejor". Ante el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y las otras autoridades asistentes a la ceremonia, el Rey ha asegurado que la Expo se cierra "con la gran satisfacción y el orgullo de haber permitido a España presentarse de nuevo ante el mundo como un gran país moderno y dinámico, con probada capacidad organizativa". Rodríguez Zapatero, que ha anunciado que el Centro Internacional de Investigación sobre el Cambio Climático se ubicará en el Pabellón de España de la Expo, ha hecho suyas las recomendaciones de la Carta de Zaragoza, legado intelectual de la Expo, y ha comprometido la ejecución de las premisas que contiene. Ha expresado, en nombre de su Gobierno, su compromiso con este documento y ha asegurado que lo llevará a la práctica "en el desarrollo de iniciativas medioambientales y en la actividad de cooperación internacional". La Carta de Zaragoza, que ha leído el ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Federico Mayor Zaragoza, es el principal legado intelectual de la Expo, en la que se recoge el acceso al agua potable y al saneamiento como un derecho humano que debe de ser garantizado por los poderes públicos, y aboga por crear una Agencia Mundial del Agua que articule un marco normativo internacional. Mayor Zaragoza ha instado a la ciudadanía mundial, especialmente a la juventud, a reaccionar con "coraje y visión" ante el reto medioambiental y a hacer posible "el otro mundo que soñamos". Por su parte, el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, ha manifestado que la Comunidad Autónoma Aragonesa, en el nordeste español, se ha convertido en una "referencia internacional" en el mundo gracias a la Expo, y Aragón no tiene la intención "de cerrar la puerta a las ilusiones" que se inauguraron con la muestra. "La Expo 2008 ha sido un eslabón de una cadena de transformaciones sociales, culturales y económicas" que han permitido situar a Aragón como "referencia internacional", ha dicho el presidente. Por su parte, el alcalde Juan Alberto Belloch ha destacado que, aunque la Expo acabe, el gran proyecto emprendido continuará para difundir el caudal de conocimientos sobre gestión del agua y contribuirá a hacer una ciudad "competitiva, solidaria, culta, cosmopolita y ambiciosa". La ciudad cierra un acontecimiento con el que "se ha reinventado a sí misma. Para seguir siendo la que siempre fue, pero también para ser, por fin, lo que siempre había soñado", ha destacado. Zaragoza ha pasado el testigo de la organización de la próxima Exposición Internacional, en 2012, a la ciudad surcoreana de Yeosu, que ha recibido la bandera de la Oficina de Exposiciones Internacionales (BIE). Esta Expo se celebrará del 12 de mayo al 12 de agosto de 2012 bajo el lema "El océano y la costa: diversidad de recursos y actividades sostenibles". Un gran espectáculo pirotécnico, obra de la compañía francesa Groupe F, pone punto final a la ceremonia de clausura, que tiene al río Ebro como principal protagonista y como nexo de unión entre el recinto de la Expo y el centro de la ciudad. El espectáculo, llamado "Los paisajes del río", se desarrolla a lo largo de 1,4 kilómetros en las orillas del Ebro, con el cauce como un espejo en el que se reflejarán los fuegos artificiales




