Miles de españoles despidieron a ex-concejal asesinado por ETA
Miles de personas dieron el sábado una emocionada despedida al ex concejal socialista asesinado el viernes por la organización terrorista ETA, en un funeral oficiado en la localidad vasca de Mondragón en la víspera de las elecciones generales en España.
Miles de personas dieron el sábado una emocionada despedida al ex concejal socialista asesinado el viernes por la organización terrorista ETA, en un funeral oficiado en la localidad vasca de Mondragón en la víspera de las elecciones generales en España. La familia de Carrasco estuvo acompañada también por la vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, y una amplia representación de dirigentes políticos de todos los partidos. La iglesia de San Juan Bautista de la localidad vasca se quedó pequeña para albergar a las numerosas personas que querían despedir al ex-concejal Isaías Carrasco. Entre los representantes políticos presentes estuvieron el presidente de la Comunidad Autónoma del País Vasco, Juan José Ibarretxe, y los jefes de gobiernos de otras regiones españolas, además del presidente del Senado (cámara alta del Parlamento español), Javier Rojo, entre otros. Los aplausos y las escenas de dolor se sucedieron desde que el féretro salió del Ayuntamiento precedido por cerca de 50 coronas de flores. El ataúd atravesó la plaza del pueblo a hombros de dirigentes socialistas que lo cedieron a familiares de la última víctima de ETA, para introducirlo en la iglesia. Francotiradores de la Policía vigilaron la ceremonia desde las ventanas del Ayuntamiento, en cuya fachada colgaba una pancarta con el lema "Todos somos Isaías". El obispo de San sebastián, Juan María Uriarte, que ofició el funeral, aludió en su homilía a la conmoción e indignación provocadas por "la violencia desalmada de ETA" y animó a los presentes a ejercer con "coraje" la "libertad de espíritu en este momento político decisorio, sin que ninguna coacción" encuentre "el eco más mínimo en la sociedad". La emoción y las muestras de solidaridad rodearon a la viuda y tres hijos de Carrasco desde que en la noche del viernes se instaló la capilla ardiente en el salón del plenos del Ayuntamiento de Mondragón, al que miles de personas acudieron a rendir homenaje. Al frente del Consistorio en el que reposaron los restos mortales del ex-concejal está la alcaldesa Ino Galparsoro, del partido Acción Nacionalista Vasca (ANV), que dejó durante dos días su función y no condenó el atentado. La justicia española suspendió las actividades de ANV, que no ha podido concurrir a las elecciones del domingo al igual que el Partido Comunista de las Tierras Vascas, debido a su vinculación con Batasuna, el brazo político de ETA, ilegalizado desde 2003. Arrasate, en lengua vasca, Mondragón, en castellano, es una localidad situada en la provincia vasca de Guipúzcoa, habitada por unas 22.000 personas y muy influenciada por la izquierda radical separatista. Carrasco, hijo de inmigrantes procedentes de la región de Castilla, fue concejal de su ayuntamiento entre junio de 2003 y mayo de 2007. Tras no lograr revalidar su cargo en las elecciones del pasado mes de mayo, renunció al servicio de escolta que tienen los cargos políticos en el País Vasco debido a la amenaza terrorista de ETA. Hoy, el ministro español del Interior, lamentó, en declaraciones a la cadena privada de radio SER no haber podido convencerle para que conservara escolta, decisión que dijo, no obstante, comprender. La hija mayor de Carrasco, Sandra, de 20 años, pidió a los españoles que acudan de forma masiva mañana a las urnas en respuesta al atentado. "Mi madre y yo iremos a votar, y eso es lo que pido a todo el mundo, que vote, y a los que quieran solidarizarse con mi padre y con nuestro dolor que acudan masivamente el domingo para decir a los asesinos que no vamos a dar ni un solo paso atrás". Isaías Carrasco es la primera víctima mortal de ETA en 2008 y la quinta desde que la banda terrorista rompió el alto el fuego con el atentado en la Terminal Cuatro del aeropuerto madrileño de Barajas, el 30 de diciembre de 2006. En ese atentado perdieron la vida dos ecuatorianos, mientras que a finales de 2007, el 1 de diciembre, dos guardias civiles españoles fueron asesinados a tiros en Capbreton (Francia) cuando realizaban tareas de vigilancia de presuntos etarras en el vecino país. Los españoles acudirán mañana a las urnas a votar por segunda vez consecutiva con la sombra de un atentado terrorista ya que en los anteriores comicios, en marzo de 2004, se produjo el ataque islamista en Madrid que causó 191 muertos y más de 1.800 heridos, tres días antes de los comicios.




