El Papa afirma que el aborto y la eutanasia son atentados contra la paz
El papa Benedicto XVI afirma que el aborto, la experimentación con embriones y la eutanasia son "atentados contra la paz", en el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz publicado hoy por El Vaticano.
El papa Benedicto XVI afirma que el aborto, la experimentación con embriones y la eutanasia son "atentados contra la paz", en el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz publicado hoy por El Vaticano. En el mensaje, que el Papa envía cada 1 de enero a todos los embajadores acreditados ante la Santa Sede, se denuncia que además de las víctimas de la violencia, de los conflictos armados y del terrorismo, también hay "muertes silenciosas" provocadas "por el hambre, el aborto, la experimentación sobre los embriones y la eutanasia". "¿Cómo no ver en todo esto un atentado a la paz?", se pregunta el Pontífice en el mensaje, considerando que "el aborto y la experimentación sobre los embriones son una negación directa de la actitud de acogida del otro, indispensable para establecer relaciones de paz duraderas". El Papa también mostró su preocupación, ante lo que consideró "un síntoma preocupante de falta de paz en el mundo", por la falta de libertad religiosa y denunció la situación de los cristianos "impedidos" y en algunos países "perseguidos" por profesar su fe. Pero el Papa no sólo acusó a los Estados que "imponen a todos una única religión" sino también a otros países que "alimentan no tanto una persecución violenta, sino un escarnio cultural sistemático respecto a las creencias religiosas". En el largo mensaje, el Papa también dedicó su reflexión a los niños, especialmente "los que tienen su futuro comprometido por la explotación y la maldad de adultos sin escrúpulos". También Benedicto XVI denunció "la insuficiente consideración de la condición femenina", recordando cómo a veces las mujeres son "tratadas como objetos" y en muchas ocasiones "no se respeta su dignidad" En este contexto, el Papa denunció cómo en algunas culturas, todavía se asigna a la mujer "un papel de gran sumisión al arbitrio del hombre, con consecuencias ofensivas a su dignidad de persona y al ejercicio de las libertades fundamentales mismas". El Papa también recalcó "las desigualdades en el acceso a bienes esenciales como la comida, el agua, la casa o la salud" y "entre hombre y mujer en el ejercicio de los derechos humanos fundamentales". "Las gravísimas carencias que sufren muchas poblaciones, especialmente del Continente africano, están en el origen de reivindicaciones violentas y son por tanto una tremenda herida infligida a la paz", denunció el Papa. El mensaje sirvió también al Pontífice para hacer un llamamiento para la defensa del planeta ya que "la experiencia demuestra que toda actitud irrespetuosa con el medio ambiente conlleva daños a la convivencia humana, y viceversa". Asimismo, Benedicto XVI destacó el problema, "cada día más grave", del abastecimiento energético y como el incremento de las necesidades energéticas, está produciendo que "en algunas regiones del planeta se vivan aún condiciones de gran atraso, en las que el desarrollo está prácticamente bloqueado, motivado también por la subida de los precios de la energía". "La destrucción del ambiente, su uso impropio o egoísta y el acaparamiento violento de los recursos de la tierra, generan fricciones, conflictos y guerras", explicó. El Papa también hizo un llamamiento a los países para que se empeñen en la no proliferación de armas nucleares y destacó que "lamentablemente, en el horizonte de la humanidad siguen formándose nubes amenazadoras". En el mensaje, también denunció la violación del derecho internacional humanitario, por el que los estados se comprometen a proteger a la población civil, durante el pasado conflicto en el Sur del Líbano.




