Misterios y creencias

Fiscalía acusa formalmente al "padre" de la clonación en Corea

La Fiscalía surcoreana asestó hoy el golpe de gracia al polémico profesor Hwang Woo-suk, protagonista de la falsa clonación de células madre humanas, al que acusó formalmente de malversar fondos públicos y violar la ley sobre bioética.

La Fiscalía surcoreana asestó hoy el golpe de gracia al polémico profesor Hwang Woo-suk, protagonista de la falsa clonación de células madre humanas, al que acusó formalmente de malversar fondos públicos y violar la ley sobre bioética.
Tras cinco meses de pesquisas, la Fiscalía afirmó que Hwang malversó unos 3 millones de dólares de los presupuestos destinados a investigación científica y orquestó la manipulación fraudulenta de datos de los estudios publicados en 2004 y 2005 en la revista norteamericana "Science".
En el 2004, el doctor en veterinaria dijo que había clonado embriones humanos y obtenido células madre de ellos.
Un año después, Hwang se atribuyó la obtención de once células madre específicas procedentes de embriones humanos clonados a partir de pacientes enfermos, descubrimiento que de haber sido cierto habría posibilitado avanzar en la curación de enfermedades como la diabetes, el parkinson y el alzheimer.
La Fiscalía confirmó que el profesor Hwang no consiguió crear esas células madre, como ya había adelantado el pasado enero el comité de investigación puesto en marcha por la propia Universidad Nacional de Seúl, para la que trabajaba el científico.
Sin embargo, los fiscales aclararon hoy que las falsas células madre fueron en realidad obra de un colaborador de Hwang, el también científico Kim Sun-jong, quien ha sido acusado de obstrucción a la justicia y fraude junto a otros cuatro miembros del equipo del polémico profesor.
Kim había estado bajo presión después de sus continuados fallos a la hora de cultivar células madre a partir de embriones humanos clonados, por lo que decidió coger un atajo en sus investigaciones por medio de la manipulación.
Así, Kim introdujo en el laboratorio de Hwang óvulos fertilizados in vitro del hospital MizMedi de Seúl, clínica de fertilidad que ayudaba en los experimentos, y los mutó por partenogénesis para que parecieran células madre genuinas procedentes de embriones clonados.
Sin embargo, la Fiscalía dejó claro que Hwang Woo-suk continuó, a sabiendas o no, esta farsa y "pidió a su equipo que manipulara ciertos datos, incluidas varias fotografías, y falsificara el número de células madre y los análisis de ADN", que podrían haber desvelado el fraude.
Hwang utilizó parte del dinero malversado para pagar a mujeres a cambio de la donación de sus óvulos destinados a los experimentos, a pesar de que tal práctica vulneraba la Ley sobre Bioética.
Otro monto de esos fondos fue a parar a los bolsillos de altos cargos de la Administración y de ejecutivos de las grandes empresas que ofrecían donaciones para sostener la fraudulenta investigación genética, indicó el fiscal jefe Lee In-kyu.
"Una vez que ofrezcan todos sus informes la Comisión de Auditoría e Inspección y la Oficina Fiscal, estableceremos con exactitud los fondos malversados", dijo hoy el viceministro de Ciencia, Park Young-il.
Ya en febrero pasado, la Comisión de Auditoría e Inspección había acusado a Hwang de apropiación indebida de 7,2 millones de dólares de los fondos públicos y donaciones privadas destinadas a subvencionar sus experimentos.
De ese dinero, la Comisión responsabilizó a Hwang del desfalco de unos 2,5 millones de dólares.
El total de fondos públicos y donaciones particulares otorgados al equipo de clonación e investigación genética de Hwang alcanzó los 25 millones de dólares, de los que un 75 por ciento era dinero procedente de las arcas del Estado.
El caso de Hwang ha sido el mayor escándalo científico vivido en este país y surgió a raíz de la denuncia realizada por el canal de televisión local MBC, que sospechó sobre una posible manipulación de datos en los estudios aportados por el renombrado profesor, pionero de la clonación en Corea del Sur.
En 1999, Hwang fue bautizado por sus amigos como el "doctor clon", tras clonar una vaca, a la que bautizó "Yongryong".
En 2002, se distinguió por la clonación de cerdos y en 2003 logró obtener reses-clones resistentes al mal de las "vacas locas".
Un hallazgo que también pasará a la posteridad fue la primera clonación de un perro, el galgo afgano "Snuppy", que Hwang anunció en 2005, cuando ya era famoso mundialmente.
El siguiente y lógico paso era la clonación humana con objetivos terapéuticos.
Pero su desmesurada ambición y las presiones para conseguir dinero con el que seguir los experimentos determinaron el golpe de timón que dio a su carrera científica y que finalmente llevaría a su naufragio profesional y humano.

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