Se alargan las colas y el tiempo de espera para despedir al Papa Juan Pablo II
La ancha fila formada por el río de gente que aguarda para visitar la capilla ardiente de Juan Pablo II alcanza ya más de un kilómetro, con una media de espera de unas cuatro horas que amenaza con hacerse mayor con la llegada de miles de personas
Ciudad del Vaticano- La ancha fila formada por el río de gente que aguarda para visitar la capilla ardiente de Juan Pablo II alcanza ya más de un kilómetro, con una media de espera de unas cuatro horas que amenaza con hacerse mayor con la llegada de miles de personas. La Basílica de San Pedro, donde se ha instalado el cuerpo sin vida del Pontífice, permaneció abierta durante toda la noche, salvo una hora de cierre antes de la madrugada para proceder a su limpieza. Las últimas estimaciones apuntan a que antes del alba cerca de medio millón de personas esperaban para dar su ultimo adiós a Karol Wojtyla, en una fila a la que se ha unido durante la mañana un mar de gente que abarrota la Vía de la Conciliación -que une Roma con el Vaticano- y las inmediaciones. Para encauzar las filas, las autoridades han colocado un recorrido vallado y mantienen una estrecha vigilancia, mientras que grupos de voluntarios reparten de forma gratuita botellines de agua entre quienes esperan. Por los altavoces de la plaza de San Pedro se emite música solemne, interrumpida de tanto en tanto por una plegaria en latín, y a través de varias pantallas gigantes instaladas en la Vía de la Conciliación se puede ver lo que ocurre en el interior de la basílica. El ambiente entre quienes esperan es de emoción, que se transmite de cuando en cuando con aplausos espontáneos, y muchos recuerdan ya sin lágrimas y con una sonrisa al fallecido Karol Wojtyla. El ritual vaticano establece que la capilla ardiente del Pontífice, instalada en la nave central de la basílica, debe permanecer abierta durante tres días y tres noches, por lo que sus puertas se cerrarán el jueves, un día antes de la celebración del funeral.




