Carlos y Camilla retrasan su boda por el funeral del Papa
El príncipe Carlos asistirá el viernes en la Ciudad del Vaticano al funeral de Juan Pablo II, en representación de la reina Isabel II, señaló su portavoz, que precisó que no estará acompañado por su prometida. La decisión de retrasar un día su boda fue tomada por Carlos de Inglaterra y por Camilla Parker Bowles, explicó Clarence House
Para no coincidir con el funeral del Papa, el príncipe Carlos de Inglaterra y Camilla Parker Bowles anunciaron hoy el retraso hasta el sábado de su boda, que iba a celebrarse este viernes, en "señal de respeto" hacia Juan Pablo II. El viernes, Carlos, heredero al trono británico, asistirá en el Vaticano a las exequias fúnebres del Pontífice en representación de la reina Isabel II, confirmó Clarence House, su residencia oficial en Londres, que precisó que no le acompañará su futura esposa. "Como señal de respeto, su Alteza Real y la señora Parker Bowles han decidido posponer su boda hasta el sábado", dijo un portavoz de Clarence House, al señalar la decisión de demorar un día el enlace fue tomada por la pareja. Paddy Harverson, secretario de comunicaciones del príncipe de Gales, explicó que el heredero de la Corona cree que aplazar los esponsales para poder acudir al funeral del Santo padre es "lo correcto" y que su prometida "está completamente de acuerdo". La propia reina Isabel II considera que las exequias del Papa "deben tener prioridad" sobre el enlace, informó hoy el palacio de Buckingham. La desafortunada coincidencia se conoció hoy, cuando el Vaticano fijó para el viernes a las 8.00 GMT el funeral del Papa cuando la boda de Carlos y Camilla estaba prevista para las 13.00 GMT de ese mismo día en el Ayuntamiento de Windsor (afueras de Londres). Como deferencia hacia Karol Wojtyla, el príncipe de Gales acortó un día sus vacaciones de esquí en Suiza y volvió hoy a su país para asistir esta tarde, en compañía de su novia, a un oficio religioso en memoria del Pontífice en la londinense catedral de Westminster. El retraso de la boda ha supuesto también un alivio para el primer ministro británico, Tony Blair, quien se hallaba en la apretada coyuntura de asistir el mismo día al funeral del Papa y al enlace del heredero. "El primer ministro está ahora muy contento de poder acudir a ambos eventos", afirmó un portavoz de su oficina de Downing Street, que añadió que "Clarence House se dio buena cuenta de la importancia del funeral del Papa y, por eso, influyó en su decisión". El aplazamiento de la boda es el último de una larga serie de contratiempos que han ensombrecido los preparativos de la boda desde el pasado febrero, cuando Clarence House anunció al mundo el enlace de Carlos y Camilla. La organización de los esponsales se ha visto marcada por las continuas dudas de los expertos sobre la legalidad de que un miembro de la Familia Real se case por lo civil y sobre si Camilla será o no Reina si algún día su futuro marido llegara a ocupar el trono. Además, la pareja tuvo que cambiar el primer emplazamiento de la boda, el castillo de Windsor, al Ayuntamiento de esa localidad, tras reparar en que su enlace en el recinto real iba a permitir a cualquier plebeyo casarse en el castillo en los próximos tres años. A menos que un nuevo revés no lo impida, el príncipe de Gales y su amor de siempre se casarán, por fin, este sábado por la mañana en el Consistorio de Windsor. "Se ha acordado el cambio de fecha con nuestro superintendente del registro y estamos satisfechos con acomodar la alteración de los planes", comentó Lloyds White desde el Ayuntamiento, al precisar que otras tres parejas contraerán matrimonio en el Consistorio. Tras la ceremonia civil, Carlos de Inglaterra y Camilla Parker Bowles serán bendecidos en un acto religioso que oficiará el arzobispo de Canterbury y primado anglicano, Rowan Williams, en la Capilla de San Jorge del castillo de Windsor.




