Romario tuvo el mejor año de su carrera
Romario, figura del Vasco da Gama y último ídolo de la selección brasileña, cerrará mañana en Río de Janeiro el mejor año de su exitosa carrera y espera llevarse a casa un premio extra: su primer título brasileño.
RIO DE JANEIRO- Romario, figura del Vasco da Gama y último ídolo de la selección brasileña, cerrará mañana en Río de Janeiro el mejor año de su exitosa carrera y espera llevarse a casa un premio extra: su primer título brasileño.Sus números son impresionantes. Este año hizo 73 goles en 74 partidos, fue artillero en cuanto torneo le tocó disputar y es el "salvador" de una deslucida selección brasileña en la que se despachó con 7 goles en dos partidos.El popular "baixinho" (bajito) es el ídolo de todos, no sólo de los "torcedores" del Vasco da Gama que esperan mañana que el popular delantero les regale su cuarto campeonato nacional.Vasco dirimirá mañana en su estadio de Río de Janeiro la Copa Joao Havelange frente el sorprendente y humilde Sao Caetano, que llegó de la segunda división.Al equipo carioca, que viene de ganar la Copa Mercosur, le basta un empate sin goles, ya que en el partido de ida, jugado en San Pablo, ambos equipos empataron 1-1 y en el torneo define el gol marcado de visitante.Romario, a los 34 años, coronó por lejos la mejor temporada de su carrera. Sin la movilidad que lo llevó a conquistar el Mundial de Estados Unidos 94 y el título de mejor jugador del mundo de la FIFA ese mismo año, el delantero es hoy simplemente implacable en el área.Este año lleva marcados 66 goles con la camiseta del Vasco da Gama y superó el récord en poder de Roberto Dinamite en una sola temporada, que era de 61 tantos. Los otros 7 los hizo para la selección."Estoy más viejo, con algunos cabellos blancos, pero hoy soy un hombre con experiencia, realizado y feliz", dijo Romario a la prensa local.Romario fue goleador del Primer Mundial de Clubes organizado por la Fifa en enero, junto al francés Nicolás Anelka, entonces en el Real Madrid, con tres tantos.El Vasco fue vicecampeón, al caer en definición por penales contra Corinthians. Después fue goleador de la Copa Guanabara (la primera rueda del torneo carioca), en la que Vasco se coronó campeón al golear 5-1 nada menos que al Flamengo y con tres goles del "baixinho" en una gran actuación.Volvió a ser goleador del torneo de Río (Vasco esta vez fue subcampeón tras perder ante el Flamengo), y repitió en la Copa Mercosur, con 11 goles en 11 partidos.En la final, disputada en San Pablo contra Palmeiras, el atacante comandó la espectacular reacción de su equipo, que al terminar el primer tiempo perdía 0-3. Romario marcó tres goles y el Vasco venció 4-3 en el segundo tiempo.Unos meses antes, presionado por 168 millones de brasileños, el ex técnico de la selección Wanderley Luxemburgo lo convocó para terminar con la sequía de goles en las eliminatorias al Mundial del 2002.Romario no defraudó. Metió tres goles ante Bolivia y otros cuatro contra Venezuela. En sólo dos partidos se convirtió en el máximo artillero del torneo con 7 tantos, mientras que otros goleadores disputaron 10 partidos.En la Copa Joao Havelange, Romario aun lucha por ser también el goleador, pero se topó con otro "baixinho" de 1,68 metros como él, el atacante del Sao Caetano Adhemar.Adhemar lleva 22 goles marcados, contra 20 de Magno Alves (Fluminense) y Dill (Goiás). Romario tiene 19, pero aun sueña con despacharse con tres o cuatro goles en la final.No sería nada descabellado para un jugador que lleva marcados 694 goles en su carrera y que se coronó campeón con Flamengo, Barcelona, Vasco da Gama, PSV holandés y la selección brasileña (Estados Unidos 94 y dos Copas Américas).Pero a Romario, aunque resulte increíble, le falta un título: jamás fue campeón brasileño. Mañana podrá saldar su única deuda con el fútbol y cerrar un año fantástico.



