ANTIDEPRESIVO MEJOR QUE PARCHES PARA DEJAR DE FUMAR
Las píldoras antidepresivas funcionan mejor que los parches para ayudar a los fumadores a dejar el hábito, pero su tasa de éxito a largo plazo sigue siendo relativamente baja. El hallazgo que publicará el jueves el New England Journal of ...
Las píldoras antidepresivas funcionan mejor que los parches para ayudar a los fumadores a dejar el hábito, pero su tasa de éxito a largo plazo sigue siendo relativamente baja. El hallazgo que publicará el jueves el New England Journal of Medicine constituyó una buena noticia para los 20 millones de estadounidenses que todos los años tratan de dejar de fumar. Pero fue moderado por la conclusión de que, incluso entre quienes consumen el antidepresivo bupropion, menos de la cuarta parte fueron capaces de abstenerse de fumar durante 12 meses. La farmacéutica británica Glaxo Wellcome Plc., que produce el bupropion y lo comercializa en Estados Unidos bajo la marca Zyban, financió el estudio. De los 12 autores del estudio, ocho revelaron que tiene vínculos financieros con la empresa, que a principios de la semana solicitó la autorización de la Unión Europea para vender Zyban en Europa. "Establecimos que el tratamiento con el bupropion por sí solo o combinado con un parche de nicotina arrojó tasas más elevadas de abstinencia a largo plazo, que las arrojadas con el uso de un placebo o con el uso exclusivo del parche de nicotina", concluyeron los investigadores. Después de un año, el 18,4 por ciento de los que usaron exclusivamente bupropion había permanecido sin fumar, mientras que un 22,5 por ciento de quienes usaron bupropion combinado con los parches de nicotina Habitrol, fabricados por la firma Novartis, habían dejado el hábito. La diferencia entre ambos grupos no era señalada, en términos estadísticos. La tasa de quienes dejaron de fumar en el grupo que utilizó exclusivamente los parches de nicotina fue marcadamente inferior, de 9,8 por ciento, y apenas un poco ms elevada que la tasa de 5,6 por ciento entre los voluntarios que recibieron parches o píldoras placebo. Los médicos han experimentado con fármacos antidepresivos para asistir a los fumadores, porque las investigaciones han demostrado que la depresión desempeña un papel en el consumo de tabaco. El estudio publicado en el New England Journal investigó a 893 voluntarios, reclutados a través de anuncios en los medios de comunicación de Arizona, California, Nebraska y Wisconsin. La investigación excluyó a personas a quienes se diagnosticó depresión y otras dolencias de tipo psicológico y los tratamientos duraron nueve semanas. Hubo algunos efectos secundarios adversos. Casi una tercera parte de quienes recibieron los parches y un 42 por ciento de quienes consumieron bupropion sufrieron de insomnio, en comparación con un 20 por ciento de los que recibieron placebos. Aquellos a quienes se recetaron las píldoras tenían el doble de probabilidades de sufrir de sequedad bucal, mientras que quienes usaron los parches de nicotina tenían siete veces más probabilidades de experimentar sueños anormales. De los 487 a quienes se recetó bupropion, tres sufrieron una severa reacción alérgica entre 14 y 20 días después de iniciar la terapia. Uno experimentó dolores torácicos y dificultad para respirar. Después de siete semanas de tratamiento, el aumento de peso entre los voluntarios promedió 1,6 kilos entre los que usaron el parche de nicotina, 1,7 kilos en el grupo de bupropion, 1,1 kilos entre quienes recibieron tanto el parche como la píldora y 2,1 kilos entre los que recibieron el placebo. Después de siete semanas, los grupos no demostraron diferencias importantes en términos de aumento de peso.




