EVACUADOS CADAVERES DE 38 MILITARES MUERTOS EN EL NOROESTE
El Ejército colombiano rescató y evacuó los cadáveres de 38 militares que murieron en combates con las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) en el noroeste del país, según informaciones castrenses provenientes del área de los enfrentamiento...
El Ejército colombiano rescató y evacuó los cadáveres de 38 militares que murieron en combates con las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) en el noroeste del país, según informaciones castrenses provenientes del área de los enfrentamientos.
Los cadáveres fueron trasladados a la sede de la 17 Brigada del Ejército en la población de Mutatá, a 247 kilómetros al oeste de Medellín, capital departamental de Antioquia.
Las condiciones climáticas y la presencia de reductos rebeldes complicaron estas tareas, que fueron apoyadas por funcionarios del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y en las que el Ejército utilizó helicópteros de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC).
El rescate y evacuación de los cadáveres se produjo horas después del ingreso en la zona de combate de nuevos refuerzos de tropas contrainsurgentes.
Los militares perdieron la vida en los intensos combates con facciones de las FARC registrados desde el pasado viernes en una región selvática del departamento del Chocó, limítrofe con el de Antioquia.
El número de soldados muertos es superior en dos a la cifra preliminar de la que informó el lunes el ministro de Defensa, Rodrigo Lloreda.
Otros 35 hombres del Ejército resultaron heridos, 20 fueron apresados por el grupo rebelde y nueve están desaparecidos, según los mismos datos gubernamentales.
Unos 63 guerrilleros también pudieron morir en estos enfrentamientos, según Lloreda, "aún cuando un 'parte de guerra' de las FARC no informa de bajas en sus propias filas".
Según corresponsales de emisoras de radio locales, los combates en esta región vecina a la zona agroindustrial bananera de Urabá, en el noroeste colombiano, prácticamente han cesado.
Las facciones rebeldes presentes allí son las mismas que hace dos semanas mataron a una decena de soldados en el caserío de Pavarandó, en esa misma parte del país




