ULTIMA MISION ESPACIAL DE EEUU A LA ESTACION MIR
Entre la nostalgia del final de una vieja época y la emoción de una nueva mucho más prometedora, Estados Unidos y Rusia están a punto de cerrar su actual fase de cooperación espacial en la estación espacial "Mir". <BR>El transbordador "Discover...
Entre la nostalgia del final de una vieja época y la emoción de una nueva mucho más prometedora, Estados Unidos y Rusia están a punto de cerrar su actual fase de cooperación espacial en la estación espacial "Mir".
El transbordador "Discovery" despegará mañana, martes, de Cabo Cañaveral para realizar el noveno y último encuentro de una nave estadounidense con la estación orbital rusa.
El objetivo de esta misión, la número 91 de los transboradores estadounidenses, es recoger al astronauta Andy Thomas, que está desde enero en la "Mir", pero este hecho ya casi habitual supondrá algo más: el final de esta primera e histórica fase de la cooperación espacial entre EEUU y Rusia.
Mientras tanto, el Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia informó hoy en Moscú que los dos intentos de reorientar al sol la estación orbital Mir mediante sus cohetes propulsores no han dado los resultados apetecidos.
La plataforma espacial, tripulada por los rusos Talgat Musabáyev y Nikolái Budarin y estadounidense Andrew Thomas, perdió su orientación el pasado fin de semana tras un fallo en el ordenador central de a bordo.
La última misión a la histórica "Mir" traerá algo de nostalgia a los astronautas y técnicos estadounidenses, como reconoció Frank Culbertson, director de cooperación con Rusia en la NASA (agencia aeroespacial estadounidense).
Aún así, el final de los períodos de trabajo en la estación rusa es el comienzo de algo más ambicioso y prometedor: el ensamblaje de la estación internacional "Alfa", que se iniciará este mismo año.
Y no es que los responsables de la NASA estén descontentos de la "Mir", más bien todo lo contrario porque gracias a ella los astronautas, técnicos y científicos estadounidenses han conseguido acumular un importante tiempo en el espacio y hacer experimentos científicos con éxito.
La experiencia en el espacio es fundamental para poder acometer un proyecto como la estación internacional y los responsables del programa espacial estadounidense reconocen que, a pesar de los problemas técnicos que se acumularon durante 1997, la "Mir" ha sido durante mucho tiempo el único laboratorio espacial permanente.
La cooperación tuvo un momento crítico hace un año, cuando las sucesivas averías de la "Mir" despertaron muchas y duras críticas internas en Estados Unidos y en la propia NASA.
A pesar de ello, los directivos de la agencia mantuvieron su confianza en el trabajo de sus colegas rusos, respaldados por el astronauta Mike Foale, quien vivió una rica experiencia como "fontanero espacial" a bordo de la "Mir", y ahora, cuando el final ya está cerca, esa postura se ha revelado como la acertada.
"Los nueve acoplamientos y los siete astronautas que sirvieron como tripulantes de la estación nos han aportado una gran riqueza de conocimientos y experiencia para usarla mientras empezamos a construir la Estación Espacial Internacional", dijo George Abbey, director del Centro Espacial Johnson, en Houston.
Desde otro punto de vista más amplio, la cooperación espacial y los vuelos conjuntos de astronautas rusos y estadounidenses han sido un paso significativo hacia el entendimiento y la superación de los recelos de la antigua guerra fría en el camino hacia la "Alfa", en la que también participan europeos y japoneses.
Esta primera fase de cooperación espacial comenzó en febrero de 1994 cuando un cosmonauta ruso formó parte de la tripulación de un transborador espacial, y se consolidó en febrero de 1995, cuando se produjo el primer amarraje y Norm Thagard cambió de nave y pasó una temporada de trabajo en la "Mir".
Desde entonces, Shannon Lucid, John Blaha, Jerry Linenger, Mike Foale, David Wolf y Andy Thomas se han sucedido a bordo de la estación rusa, con lo que la NASA ha logrado 31 meses de presencia en el espacio, 27 de ellos de forma ininterrumpida, para un total de 962 días en órbita.
Aunque sean cifras mucho menores que las de sus colegas rusos, para la agencia espacial estadounidense es una experiencia muy importante que no hubiera podido adquirir de otra forma, ya que desde el final del "Skylab" Estados Unidos no tiene nada parecido a la "Mir".
En un plano más concreto, el "Discovery" tiene previsto despegar el martes a las 18.10 hora local (22.10 GMT) para una misión de once días, cinco de ellos unido a la estación rusa.
El amarraje se realizará el jueves y, tras las ceremonias de rigor, Andy Thomas pasará a convertirse en tripulante del "Discovery".
Como es habitual, los tripulantes pasarán varios días trasladando en ambas direcciones material logístico y científico, tanto ruso como estadounidense (se llevarán a la "Mir" 1.048 kilos de material y se bajarán de ella 1.153 kilos).
Las dos naves se separarán el lunes 8 de junio, tras lo cual el "Discovery" realizará algunos experimentos durante sus últimos días de vuelo hasta aterrizar en Cabo Cañaveral el viernes 12




