EXPOSICION AFECTA LA PIEL DEL HOMBRE DE LOS HIELOS
La piel de la momia del famoso "hombre de los hielos" del Tirol se ha visto muy afectada a las pocas horas de ser expuesta al público, y los científicos advierten de que pueda ser necesario clausurar la muestra y encerrar herméticamente al cuer...
La piel de la momia del famoso "hombre de los hielos" del Tirol se ha visto muy afectada a las pocas horas de ser expuesta al público, y los científicos advierten de que pueda ser necesario clausurar la muestra y encerrar herméticamente al cuerpo.
Así lo informó a EFE hoy, lunes, Konrad Spindler, catedrático de la universidad de Innsbruck que estuvo a cargo del estudio y mantenimiento de esa "valiosísima momia" durante los últimos seis años.
El pasado 28 de marzo se inauguró, en el Museo Arqueológico de Bolzano (al norte de Italia), la exposición del llamado "hombre de los hielos", un cazador que murió de frío y cansancio hace unos 5000 años en las nieves de los Alpes tiroleses, donde su cuerpo se mantuvo casi intacto, a seis grados bajo cero, hasta que fue encontrado por casualidad en 1991.
"Ya en la inauguración de la muestra noté que se estaban formando cristales de hielo en la piel, pero nadie sabe todavía si los mismos provienen de la humedad de la propia momia o de la que hay en el ambiente (de un 98 por ciento)", explicó Spindler.
El experto, que viajará dentro de dos semanas a Madrid para pronunciar una conferencia sobre esta famosa momia congelada y los avances que se han producido durante su estudio, advirtió también de que aparecieron "manchas claras" en la piel del "hombre de los hielos".
"En realidad, todo esto de la exposición es un experimento. Nadie podía saber de antemano qué iba a ocurrir. Ese cuerpo congelado se mantuvo muy bien durante seis años en la universidad de Innsbruck, encerrado herméticamente a la misma temperatura que fue encontrado (seis grados centígrados bajo cero)", añadió.
De momento, los expertos no saben ni de dónde vienen, ni qué significan las manchas claras o los cristales de hielo, y están estudiando qué pueden hacer técnicamente para que no se les estropee esa "costosísima momia", explicó Spindler.
Agregó que las condiciones de mantenimiento han cambiado sustancialmente de Innsbruck a Bolzano y que pudiese ser que "el hombre de los hielos" no soporte bien ese cambio, lo que significaría que no es posible mostrarlo al público, sino que habría que volver a empaquetarlo tal y como estaba en Innsbruck.
En la muestra se exponen además los utensilios encontrados a su alrededor (principalmente arcos y flechas) y se informa sobre la vida de este hombre y sus contemporáneos, a la luz de investigaciones en torno a su descubrimiento.
Según las mismas, "el hombre de los hielos", además de cazador, fue también pastor de ovejas y cabras, pero, para poder sobrevivir durante los largos períodos de invierno, tenía que alejarse de su población y de las praderas donde pastaban sus animales y dedicarse a la caza.
Fue así, suponen los científicos, que provisto de las herramientas necesarias y de recipientes con alimentos de reserva (dos vasijas hechas de corteza de abedul y una especie de "mochila" de piel) llegó a las alturas alpinas.
Además, llevaba consigo materiales para reparar sus armas, como cuerdas de cuero, palillos hechos de huesos de reno o juncos, como también prendas de vestir para el invierno -zapatos, pantalones, chaqueta, gorra- confeccionadas en gran parte con lana y cuero de cabra




