Cirugía estética

¡Las cirugías de garaje son las más caras del mundo, le cuestan su vida!

Entre finales del 2019 y comienzos del 2020 han fallecido dos mujeres por practicarse cirugías estéticas a bajo precio y en clínicas de garaje.

Las cirugías plásticas y los tratamientos estéticos realizados por cirujanos plásticos faciales no son un tema equiparable a una limpieza facial o una visita a la peluquería. Estos procedimientos tienen unos protocolos, unos requisitos, unas recomendaciones específicas y en ese sentido, tiene un precio determinado por: la experiencia del cirujano; el lugar donde se practica - que debe cumplir todos los requisitos de salubridad- los materiales y las sustancias utilizadas.

Colombia es el cuarto país del mundo en el que se realizan más cirugías estéticas según la ISAPS, siendo así un destino llamativo para el turismo médico, en particular, para los extranjeros que desean realizarse alguna operación cosmética. Sin embargo, los riesgos de no estar bien informado, el tratar de ahorrar dinero y de no escoger un buen lugar está aumentando las cifras de complicaciones de todo tipo.

Los pacientes de cirugías plásticas pueden estar corriendo riesgos innecesarios al no investigar a profundidad los lugares en los que se van a operar y los especialistas en los cuales van a confiar su cara y su cuerpo. Puesto que en lugar de preocuparse por su salud física están guiándose por los bajos costos que les ofrecen estas personas, que en la mayoría de los casos anuncian títulos que no poseen, practican cirugías sin la experiencia necesaria, o incluso, ni siquiera tienen estudios en medicina y desconocen la anatomía quirúrgica del área a operar.

 

El Doctor Paulo Andrés Escobar cirujano plástico facial, otorrinolaringólogo y Board Certified - máxima certificación que un especialista en cirugía plástica facial puede alcanzar a nivel mundial-, explica que la calidad de los productos, la importación de los mismos, el equipo médico, el lugar donde se practica la cirugía deben ser de primer nivel; contrario a lo que se utiliza en las clínicas de garaje, las sustancias que manejan aquellos que se hacen pasar por médicos son aceites de cocina u otros componentes oleosos que quieren hacer pasar por sustancias autorizadas y aceptadas por el organismo.

Es por esto que el doctor recomienda que se tengan en cuenta las siguientes recomendaciones antes de practicarse cualquier procedimiento quirúrgico:

1. Elegir un cirujano con el perfil profesional correcto, según el procedimiento que se desee realizar.

2. Verificar que el cirujano esté acreditado por una institución académica de prestigio.

3. En el caso de los procedimientos en el rostro es recomendable que el profesional esté adscrito a la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Facial.

4. Practicarse los exámenes previos y atender todas las recomendaciones.

5. Comprobar que la clínica cumple todos los requisitos exigidos por la Secretaria de Salud.

6. El cirujano plástico debe dar indicaciones precisas del procedimiento que se va a realizar.

7. Se debe verificar la calidad de los materiales que se van a utilizar y que estén aprobados oficialmente por el INVIMA.

8. Tener en cuenta que la inyección de sustancias en la cara no son procedimientos cosmetológicos.

10. Hablar claramente del resultado que se espera y no omitir información clínica.

Además de buscar un especialista, es vital escoger un buen lugar en donde practicarse la cirugía y no recurrir a las denominadas “clínicas de garaje”, las cuales no están autorizadas para realizar este tipo de procedimientos, ya que no cumplen con las normas sanitarias exigidas y que, además de aplicar sustancias no autorizadas también pueden provocar infecciones mortales en los pacientes.

Recuerde que el éxito y el fracaso de una cirugía plástica depende de una correcta evaluación médica, realizarse los exámenes médicos y de ciertas medidas que solo los profesionales debidamente calificados pueden garantizar para tener una cirugía exitosa. No corra el riesgo de operarse en cualquier lugar y con cualquier persona, pues lo barato puede salir caro. 

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