Causas del accidente obedecieron a fallas humanas y acreditaciones prohibidas: Aerocivil
El vuelo de Lamia no estaba acreditado para volar por el espacio aéreo colombiano por encima de los 29 mil pies y aun así las autoridades de Bolivia aprobaron el plan de vuelvo.
Bogotá. 26 Diciembre 2016. En rueda de prensa Aerocivil presentó informe sobre la investigación del accidente aéreo del avión de LAMIA. En la foto: El secretario de Seguridad Aérea de la Aerocivil. . Foto: Colprensa(Thot)
Después de conocerse las primeras versiones oficiales de las posibles causas del trágico accidente en donde murieron 71 tripulantes del vuelo de Lamia, las autoridades aéreas colombianas certificaron que las fallas humanas son las principales razones de dicho accidente.
El secretario de Seguridad Aérea, Fredy Augusto Bonilla, explicó que hasta el momento se ha dificultado la recolección de información debido a que la autoridad aeronáutica de Bolivia no autorizó el ingreso de la Aerocivil.
Sin embargo, con el equipo de investigadores, conformado por 10 expertos de Colombia y 13 del exterior, lograron constatar que las autoridades de dicho país acreditaron de manera errónea y prohibida el plan de vuelo de la aerolínea.
Igualmente se pudo constatar que la aeronave estaba capacitada para transportar 41.800 kilos en el vuelo y despegó con 500 kilos más de los permitidos. Hay que aclarar que la Aeronáutica descarta este sobrepeso como causal del accidente.
Adicionalmente, cabe anotar que otro de los graves errores cometidos por las autoridades en Bolivia, fue permitir el despegue de una aeronave con las características de la implicada en el accidente. Esto debido a que el avión no tenía permitido volar por el espacio aéreo colombiano por encima de los 29 mil pies.
De acuerdo con el informe, los investigadores no identificaron una falla técnica que pueda haber causado o contribuido al accidente, y tampoco se presentó un acto de sabotaje o intento suicida.
La evidencia recogida revela además que la aeronave sufrió agotamiento de combustible y que quedó prácticamente destruida.
La magnitud del impacto y daños subsecuentes de la aeronave indican también que no se presentó incendio y que hubo capacidad de supervivencia mínima tanto de tripulantes como de pasajeros. En el accidente sobrevivieron seis de los 77 ocupantes.
La Aeronáutica Civil publicará el informe final de esta investigación en el mes de abril de 2017.