Unas 500 sesiones y fuerte dolor en piernas, balance de una maquilladora
Unos 300 de estas profesionales participaron en la Feria Colombiamoda 2018.

(Caracol Radio)

Es Colombiamoda, donde todos miran expectantes, caminan acelerados, cervezas en mano, música, buen ambiente ... Es la feria que esperan durante todo el año las modelos de la región latina, los empresarios, diseñadores, comerciantes… También están ellos, los estilistas y maquilladores.
Los genios de la paciencia, de la delicadeza, de transformar, a punta de brocha y ágiles movimientos de mano, rostros agotados, con cicatrices, sucios o sin gracia y está también Margarita, uno de estos profesionales.
Ya casi son las 5 de la tarde, es el último día de feria y en el salón de prensa de Plaza Mayor sigue Margarita de la Hoz en el stand que Avon puso a disposición de quienes deseen o necesiten un retoque.
Esta mujer hace parte de las 300 maquilladoras que participaron en Colombiamoda, y aunque ya se anunció su cierre oficial, sigue encorvada, con sus manos en el rostro de alguien… y ella, como si la jornada no fuera bastante dura, impecable, con los labios rojos, el pelo liso y rubio, la piel perfecta, los dientes muy blancos, se le ven, porque además no deja de reír con su modelo, otra mujer.
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-A esta hora, después de tres días, ¿qué es lo que más le duele?, le pregunto.
-No poder ir de rumba esta noche, responde entre risas.
-No, no, físicamente, repliqué.
-Ahhh, me duelen mucha las piernas y la espalda, porque es un tema más de ergonomía corporal.
Haber participado en esta feria le imprime prestigio a su hoja de vida, le añade categoría a su carrera, orgullo a su familia.
Es barranquillera pero hace ocho años vive en Medellín, quizá porque quería mejores oportunidades o porque esta capital es epicentro de moda o pudo ser porque su familia se mudó, no lo sé, no pregunté.
Tiene claro que su puño, pulso, creatividad y sensibilidad pueden transformar un mal día o aportar al mejor día. Su arte queda impreso en fotos y lo que para unas es simple rutina, tan simple como aplicar el labial o la pestañina, para ella es sustento, su trabajo.
“Para mí esto es un orgullo porque todos nos preparamos para un momento como estos, es transformar la emoción, realmente tenemos la varita mágica de hacer sonreír frente al espejo”, dice Margarita.
La feria acaba y no les queda más que recoger sus cosas, despedirse de estos maratónicos días y esperar que su nombre vuelva aparecer en las listas de las de la varita mágica en venideras ferias.




