En los zapatos de un voceador del comercio en el centro de Bogotá

En este oficio se ofrecen los productos que se venden en todo tipo de comercios, también se les llama pregoneros o animadores.

El objetivo de un voceador es que los clientes entren a comprar en los locales de los centros comerciales del centro de Bogotá donde se ofrece ropa, bisutería, adornos, comida, entre otros.

Juan Carlos Ramírez trabaja desde junio del año 2017 en San Victorino como voceador, locutor y animador. Antes vivía en Venezuela, permaneció 13 años en el vecino país pero la difícil situación hizo que regresara a Colombia.

“Me gusta porque me relaciona con la gente, me acerca a los clientes yo soy su guía soy la persona que ayuda a que la gente obtenga lo que está buscando”, cuenta el pregonero, voceador y locutor Juan Carlos Ramírez.

Para evitar sanciones por contaminación auditiva en este trabajo hay que hablar con un tono no muy fuerte y pausado.

“Nosotros no podemos pasar los límites de decibeles establecidos por la norma, por eso evitamos aturdir, saturar y manejar niveles altos en el volumen porque no queremos que acaben este oficio”, agrega.

Un voceador gana poco más del salario mínimo y tiene todas prestaciones de ley, algunos lo hacen de forma aficionada otros son más profesionales, sólo en San Victorino hay más de 20 personas que se dedican a este oficio.

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