Climate Week Medellín 2026: biodiversidad y soluciones frente al cambio climático
Más de un centenar de actividades hacen parte de la primera edición del encuentro, que reúne hasta el 10 de octubre a autoridades, expertos, organizaciones, científicos, emprendedores y ciudadanos en diferentes puntos de Medellín.
Climate Week Medellín 2026: biodiversidad y soluciones frente al cambio climático
Durante la Semana del Clima y Biodiversidad, Medellín se convirtió en escenario de conversaciones y acciones alrededor de la adaptación al cambio climático, la conservación de la biodiversidad y la transformación de los espacios urbanos. El encuentro, que tiene entre sus principales escenarios al Jardín Botánico, busca analizar cómo las ciudades pueden incorporar soluciones basadas en la naturaleza y avanzar hacia modelos más sostenibles.
La secretaria de Medio Ambiente de Medellín, Marcela Ruiz Saldarriaga, destacó el proceso que ha desarrollado la ciudad para incorporar la naturaleza a sus estrategias de adaptación. Explicó que las características geográficas del territorio, marcado por montañas, quebradas y un valle estrecho, han representado históricamente retos relacionados con el agua, las inundaciones y otros fenómenos asociados al clima.
Según la funcionaria, el Distrito cuenta con más de 4.000 hectáreas destinadas a la conservación, de las cuales unas 3.200 son de propiedad distrital. A esto se suman mecanismos de pago por servicios ambientales e incentivos para propietarios que conservan áreas de importancia ecológica.
Uno de los conceptos abordados fue la renaturalización urbana, que busca incorporar árboles, vegetación, suelos permeables y espacios naturales al desarrollo de la ciudad. De acuerdo con Ruiz Saldarriaga, estas acciones ayudan a regular el agua lluvia, reducir la temperatura y mejorar la conectividad ecológica.
La biodiversidad también tuvo un espacio importante durante la jornada. Los próximos 8 y 9 de octubre se realizará la VI Conferencia Internacional de Árboles Urbanos.
Lucenit Solano, experta en árboles, explicó que Medellín cuenta con más de 650.000 árboles urbanos y cerca de 1.000 especies, una diversidad que representa tanto una oportunidad como un reto para la gestión del arbolado.
Durante la conversación se abordó además la regla 3-30-300, que propone que las personas puedan observar al menos tres árboles desde su vivienda o lugar de trabajo, que su entorno tenga un 30 % de cobertura arbórea y que puedan acceder a un espacio verde a una distancia máxima de 300 metros.
Medellín cuenta además con 697 árboles considerados patrimonio natural y cultural, entre ellos ejemplares históricos como la ceiba ubicada en La Playa, a la que se atribuyen cerca de 170 años.
La gestión del arbolado incluye procesos de seguimiento a las obras públicas y selección de especies para garantizar que la vegetación incorporada a los proyectos responda a las condiciones del territorio.
La conversación sobre biodiversidad también llegó al Parque Arví, una reserva de más de 1.700 hectáreas ubicada en la zona nororiental de Medellín y conectada con la ciudad mediante el sistema de Metrocable.
Su director, Julián Álzate, explicó que el parque cumple una función de conservación hídrica y alberga diferentes especies de flora y fauna. La reserva cuenta además con 14 senderos temáticos y desarrolla actividades de educación ambiental, avistamiento de aves y sensibilización para los visitantes.
Según Álzate, cerca de un millón de personas visitan anualmente el Parque Arví. La apuesta es acompañar el turismo con procesos de educación y conservación, mientras se mantienen actividades tradicionales de las comunidades de la zona, como la agricultura y la cultura silletera.
La Climate Week también permitió conocer proyectos científicos desarrollados por jóvenes. Entre ellos estuvo el trabajo de la Corporación Casa de Mariposas, que llevó a tres estudiantes colombianas a París para presentar una investigación sobre la influencia de la temperatura y la altitud en los ciclos de vida de las mariposas Danaus plexippus y Phoebis philea.
Maríangel, Salomé y Antonella participaron en una feria internacional de investigación en la que se presentaron cerca de 100 proyectos. Su trabajo fue seleccionado para avanzar a una competencia mundial que se realizará en Emiratos Árabes Unidos.
La investigación busca profundizar en los efectos de las condiciones climáticas sobre el desarrollo de estas mariposas. La profesora Juliana Villada, quien acompaña el proceso, destacó la importancia de desarrollar investigaciones desde los territorios y las veredas, utilizando los recursos disponibles para observar fenómenos naturales y comprender el papel de estas especies en los ecosistemas.
La sostenibilidad también llegó a la cocina. El chef David Suárez Estrada habló sobre el aprovechamiento de residuos de alimentos como una alternativa para reducir desperdicios y crear nuevas preparaciones.
Su propuesta consiste en utilizar partes de los alimentos que tradicionalmente terminan en la basura. Cáscaras, huesos y otros residuos pueden convertirse en fondos, ingredientes, preparaciones o productos para coctelería, dependiendo de sus características.
El chef señaló que esta práctica requiere investigación, capacitación de los equipos de cocina y cambios en los hábitos de consumo. También planteó la necesidad de fortalecer la relación entre restaurantes, productores y consumidores para aprovechar la diversidad de productos que ofrece el país.
En esa misma línea, Laura Gutiérrez, integrante de Ecosapiens, presentó alternativas para disminuir el impacto ambiental de productos de uso cotidiano. La iniciativa, que nació en 2017, ofrece opciones para el cuidado personal, la limpieza y la higiene, además de desarrollar actividades de educación ambiental y ecoturismo.
Entre las alternativas mencionadas están los cepillos de bambú, estropajos biodegradables y productos reutilizables para el cuidado menstrual. Ecosapiens también desarrolla actividades de compostaje, siembra y aprovechamiento de residuos.
Otro de los temas abordados fue el trabajo de los recicladores de oficio. Doris Helena Gil, representante de Asemar, explicó que la organización nació hace 26 años como una iniciativa de tejido social y posteriormente se consolidó como prestadora del servicio público de aseo en la actividad de aprovechamiento en Medellín.
Actualmente trabaja con alrededor de 5.600 recicladores de oficio y desarrolla proyectos de educación, salud, vivienda, recreación y bienestar. Su labor también permite reincorporar materiales al ciclo productivo y reducir la cantidad de residuos que llegan a los rellenos sanitarios.
Según las cifras presentadas, durante 2025 los recicladores de Medellín evitaron que aproximadamente 84.000 toneladas de residuos sólidos llegaran al relleno sanitario.
Para Asemar, la separación de residuos desde los hogares es fundamental para facilitar el aprovechamiento de los materiales y dignificar el trabajo de los recicladores.
Federico Restrepo, director de Impact Hub Colombia, explicó que esta primera edición busca conectar a gobiernos, empresas, academia, organizaciones y ciudadanía alrededor de soluciones climáticas.
Durante el encuentro se firmaron acuerdos relacionados con seguridad hídrica y una Declaración de Medellín a la que, según Restrepo, se adhirieron 35 ciudades latinoamericanas, siete países y 15 organizaciones internacionales.
Estos compromisos buscan continuar la discusión climática desde las ciudades latinoamericanas y llevar algunos de sus resultados a escenarios internacionales.
La programación de Climate Week Medellín 2026 se extenderá hasta el 10 de octubre con más de un centenar de actividades en diferentes puntos de la ciudad, entre caminatas, charlas y encuentros sobre investigación, biodiversidad y acción climática.