“Chaparral tiene por lo menos cinco fallas geológicas en sus puntos cardinales”: Geólogo
Los más de 200 sismos registrados en 48 horas, al parecer, guardarían relación con fallas geológicas que rodean al municipio de Chaparral.
Tolima
En diálogo con Caracol Radio, el geólogo y profesor de la Universidad del Tolima, Jhonatan Ortiz, indicó que se han registrado por lo menos 215 sismos desde la madrugada del pasado domingo 20 de septiembre, con epicentro en municipios como Chaparral y Roncesvalles.
De acuerdo con el experto, se trata de movimientos telúricos aislados y no de réplicas de un primer sismo. La evidencia serían las magnitudes, que oscilan entre los 2.0 y 4.2 grados en la escala de Richter.
“Después del de 4.1 (en la madrugada del domingo) tuvimos otro cercano a 4.0, otro de 4.3. A la hora tenemos más de 215 movimientos sísmicos y, particularmente, uno puede empezar a hablar de que las características pueden ser las de un enjambre sísmico, que es básicamente una acumulación de energía que se traduce en liberación de distintos sismos”, explicó Ortiz.
Sin embargo, el geólogo aclaró que la gran cantidad de sismos también tendría que ver con por lo menos cinco fallas geológicas que atraviesan o rodean a Chaparral, entre las que figuran las denominadas Mendarco-Soledad, El Carmen, Copete, La Pava y Guanábano.
“Todos los boletines del Servicio Geológico Colombiano mencionan que la profundidad es superficial, de menos de 30 kilómetros. Esa pista quiere decir que la causa de los sismos son fallas geológicas. Por supuesto, es motivo de un análisis más profundo”, advirtió.
En palabras técnicas, se trata de estructuras geológicas relacionadas con fallas en la zona, que limitan al municipio de Chaparral.
“Hay por lo menos cinco estructuras asociadas a fallas geológicas rodeando los distintos puntos cardinales del municipio de Chaparral. Es algo que puede pasar, que haya sismos atribuidos a fallas geológicas. Los sismos poco profundos están asociados a fallas, pero hay que revisar a cuáles”, detalló.
Ahora bien, Ortiz aclaró que los sismos y el posible enjambre no representan necesariamente un riesgo de terremoto o un movimiento de mayor magnitud, y citó como referencia lo que ocurre cotidianamente en Mesa de Los Santos, Santander, donde sus habitantes viven diariamente algo similar a lo que afronta hoy en día Chaparral.
“No podemos decir que estos movimientos sísmicos son la señal para que vaya a existir un sismo mayor o se presente un terremoto. Eso no es posible establecerlo”, insistió.