Cúcuta

“Ni para darle cristiana sepultura a un ser querido”: padre de joven asesinado en el Catatumbo

Alidio Pallares cuestionó la violencia que sigue afectando a las familias campesinas.

Asesinan a joven de 17 años en el Catatumbo: organizaciones campesinas atribuyen el crimen al ELN. / Foto: Olguín Mayorga.

Norte de Santander.

“Ni para darle cristiana sepultura a un ser querido se puede”. Con esta frase, Alidio Pallares, líder campesino del Catatumbo y padre de Magnely Pallares Franco, de 17 años, describió el impacto que la violencia continúa dejando en las familias de esta región de Norte de Santander.

En diálogo con Caracol Radio, Pallares habló sobre su hijo, sus proyectos y las dificultades que enfrentó la familia en medio del conflicto armado.

Contó que Magnely había permanecido desplazado en Bogotá junto a su madre, donde aprendió a cortar el cabello y posteriormente regresó al territorio con la intención de trabajar.

“Él decía: ‘papá, yo quiero tener mi peluquería’ (…) le gustaba trabajar”, relató.

El joven realizaba cortes de cabello a domicilio y llevaba consigo su máquina para poder generar ingresos.

Según su padre, también hacía parte de la Guardia Campesina y estaba vinculado a procesos comunitarios de la región.

Para Pallares, la muerte de su hijo se suma a una realidad que, según afirmó, ha obligado a numerosas familias a desplazarse y a enfrentar nuevamente condiciones de inseguridad en el territorio.

El líder campesino recordó que él mismo tuvo que salir de la región y posteriormente regresar junto a su familia.

Aseguró que, después de recibir inicialmente apoyo para alimentación y elementos básicos, las familias tuvieron que buscar nuevamente sus propios medios de subsistencia.

Pallares cuestionó además que la confrontación armada termine afectando a la población civil y lamentó que incluso las familias tengan dificultades para despedir a sus seres queridos.

“La verdad que hoy en día ni para darle la cristiana sepultura a un ser querido se puede, ni eso se respeta”, manifestó.

Desde el dolor por la muerte de su hijo, el líder campesino hizo un llamado a los grupos armados para detener la confrontación y evitar que más jóvenes, mujeres y familias sean víctimas de la violencia.

“Debemos exigirle a los actores armados que paren este conflicto. ¿Hasta cuándo van a seguir muriendo niños, mujeres, padres llorando a sus familiares?”, cuestionó.

Pallares también aseguró que continuará defendiendo el territorio y acompañando los procesos sociales de la región, pese a las circunstancias que ha tenido que enfrentar como líder campesino.

Finalmente, insistió en que la población del Catatumbo necesita recuperar la tranquilidad y pidió que la paz no sea entendida únicamente como el silencio de las armas.

La paz es lo mejor que nos puede suceder, aunque es una palabra grande. La paz empieza desde que yo tengo mi conciencia tranquila, tengo mi corazón sano, lleno de paz y tranquilidad y no de odio”, concluyó.