Incendios forestales en Santander han afectado más de 300 hectáreas solo en el mes de septiembre
Las llamas han alcanzado reservas forestales y nacimientos de agua en zonas de difícil acceso.
Incendios forestales en Santander han afectado más de 300 hectáreas solo en el mes de septiembre. Foto: suministrada.
Más de 300 hectáreas han resultado afectadas por los incendios forestales registrados en Santander durante septiembre. La cifra todavía está en consolidación, por lo que el área quemada podría aumentar.
Dudwing Villamizar, líder voluntario de la Defensa Civil en Santander, explicó que buena parte de las emergencias se ha presentado en reservas forestales, nacimientos de agua y zonas de media y alta montaña.
El problema es que las condiciones del terreno dificultan el ingreso de los organismos de socorro. En municipios como Coromoro, por ejemplo, la extensión de los incendios y la falta de acceso obligaron a solicitar apoyo aéreo para controlar las llamas y enfriar los puntos calientes.
Según Villamizar, una descarga aérea puede requerir entre 600 galones y 10.000 litros de agua, dependiendo de la capacidad de la aeronave y de las condiciones del incendio.
Ese volumen puede utilizarse para atender un área de una o dos hectáreas, aunque su efectividad depende de que el agua alcance directamente el punto activo.
El dato importa porque Santander enfrenta al mismo tiempo incendios forestales y problemas de abastecimiento de agua. Mientras miles de litros deben utilizarse para controlar las llamas, varios municipios mantienen restricciones en el servicio y requieren el envío de carrotanques.
La Defensa Civil cuenta con un solo carrotanque para atender emergencias en todo el departamento. A este vehículo se suman los disponibles en cuerpos de bomberos y otras entidades.
Villamizar señaló que cerca del 90 % de los incendios forestales estaría relacionado con actividades humanas, principalmente quemas de pastos, basuras y terrenos para cultivos que terminan saliéndose de control.
Los brigadistas forestales permanecen en alerta y apoyan a los comités municipales de gestión del riesgo en las labores de control, extinción y enfriamiento. El llamado a las comunidades es suspender estas quemas, debido al riesgo para viviendas, cultivos, fuentes de agua, flora y fauna.