Cali

Perdió a su hija en Torres del Limonar, sur de Cali, y se quedó entre las ruinas para ayudar a otros

Alexander Giraldo relata cómo afrontó la muerte de Ileana y su permanencia en el lugar mientras continuaban las labores de recuperación de sus vecinos

Perdió a su hija en Torres del Limonar, sur de Cali, y se quedó entre las ruinas para ayudar a otros

Hace más de un mes, el edificio Torres del Limonar, en el sur de Cali, colapsó durante el terremoto del 10 de agosto. Entre las 29 personas que murieron en esa edificación estaba Ileana Giraldo Aponte, hija de Alexander Giraldo.

También fallecieron sus abuelos maternos, Stella Marín y Carlos Aponte, padres del periodista caleño Carlos Andrés Aponte .

Después de que fueron recuperados los cuerpos de sus familiares, Alexander permaneció en el lugar mientras continuaban las labores de búsqueda y recuperación de los demás residentes.

Los primeros días, según relata, fueron especialmente difíciles. Dice que dejó de comer, dormir y hasta de hidratarse mientras pensaba en los momentos que pudo haber vivido su hija tras el colapso.

“Yo no quería comer, no quería probar bocado, no quería tomar bebida, hidratarme, no quería dormir, por el solo hecho de saber que los últimos momentos o instantes, tal vez horas, de vida de mi hija fueron de profundo sufrimiento”, recuerda.

Familiares, amigos y otras personas que se encontraban en el lugar comenzaron a insistirle para que comiera, descansara y tomara agua. Alexander asegura que esa ayuda le permitió recuperar fuerzas para continuar.

Para entonces, todavía había familias esperando la recuperación de sus seres queridos.

“Si ya habíamos recuperado los cuerpos de las personas más cercanas, mi hija, sus abuelos maternos, estaba pendiente la tarea de ayudar a recuperar los cuerpos de los vecinos”, cuenta.

Alexander asegura que su conocimiento de Torres del Limonar fue utilizado durante esas labores. Había vivido allí y conocía la distribución del edificio, las habitaciones, los pasillos y los baños. También conocía a varios de sus vecinos y sus rutinas.

Según su relato, entregó esa información a los organismos de emergencia para orientar la búsqueda. También participó en la remoción de escombros y en la distribución de alimentos, y permaneció en el lugar hasta que fueron retiradas las últimas ruinas de la edificación.

Parte de las operaciones de los bomberos se desarrolló desde el sector donde estaba su antiguo apartamento, el mismo espacio en el que dormía con su hija.


El último abrazo

Entre los recuerdos que conserva de Ileana está el de la última vez que la vio antes del terremoto.

Alexander cuenta que ese día dejó a su hija en la casa de sus abuelos maternos. Ella le dio su abrazo habitual, pero él le pidió que esta vez fuera más fuerte.

“Y yo le dije: ‘Ven, dame un abrazo fuerte, déjame que bese tu mejilla y bésame tú también la mía’, porque uno no sabe cuándo se va a ver con la persona que ama por última vez”, relata.

Horas después, el edificio Torres del Limonar colapsó.

Alexander no sabía que aquel abrazo sería el último que tendría con su hija.

Un mes después del terremoto, Alexander continúa afrontando el duelo por la muerte de Ileana y de sus suegros.

Mairon Benavides Cadena

Periodista en Caracol Radio. Premio de Periodismo...