Insólito

Folks lleva sus efectos visuales a la segunda temporada de Cien años de soledad

La compañía colombo-canadiense volvió a ser parte del equipo detrás de la producción de Netflix, con nuevos desafíos visuales que incluyen animales digitales, fuego, agua, transformaciones de Macondo y algunas de las escenas más emblemáticas de la obra de Gabriel García Márquez.

Macondo volvió a abrir sus puertas al mundo. La segunda y última parte de Cien años de soledad ya está disponible en Netflix, llevando a la pantalla nuevas generaciones de la familia Buendía y la transformación del mítico pueblo creado por Gabriel García Márquez.

“En la segunda temporada nuestro trabajo fue mucho más diverso. Además de las extensiones de set y la creación de entornos, trabajamos con animales completamente digitales, simulaciones de fuego y agua, y efectos que tenían un papel importante dentro de la narrativa.

El reto para todos era que toda esa complejidad técnica estuviera siempre al servicio de la historia”, explica Andrea Espinal, VFX Supervisor de la segunda temporada y Head of Studio de Folks Bogotá. La expectativa alrededor de esta adaptación se reflejó desde el estreno de su primera parte, en diciembre de 2024.

En su primera semana, la primera parte alcanzó 3,6 millones de visualizaciones y ocupó el tercer lugar del Top 10 global de Netflix entre las series de habla no inglesa, reflejando el alcance internacional de una historia profundamente colombiana.

En esta segunda parte, Folks amplió considerablemente su participación frente a la primera entrega, asumiendo secuencias de mayor diversidad técnica y artística. Cuando la magia tiene que parecer real Uno de los mayores retos de Cien años de soledad está precisamente en aquello que define su universo: el realismo mágico.

La premisa creativa exigía que lo extraordinario no se sintiera ajeno al mundo de Macondo. Las mariposas podían aparecer, los animales podían ser completamente digitales y Remedios la Bella podía ascender al cielo, pero cada uno de estos acontecimientos debía convivir con absoluta naturalidad dentro de la escena.

Las mariposas, por ejemplo, requirieron un trabajo minucioso para definir su cantidad, movimiento y comportamiento. También se desarrollaron digitalmente conejos, un alacrán y cangrejos, cuidando que su presencia se integrara de manera natural con los personajes y los espacios. Según David Cañas, supervisor de 3D: “El reto no era solamente construir un animal técnicamente perfecto, sino lograr que su movimiento, comportamiento, iluminación e integración fueran tan naturales que nunca rompieran la realidad del plano. Muchas veces, el mejor efecto visual es precisamente aquel que el espectador deja de percibir como un efecto”.

Un Macondo que crece frente al espectador La segunda temporada también exigió construir visualmente el paso del tiempo.

Macondo cambia, crece y se transforma a medida que avanza la historia. Para representar esa evolución, Folks trabajó en extensiones digitales que permitieron mostrar elementos como los segundos pisos de las casas principales de la compañía bananera, el desarrollo de la vía férrea y la apertura del río.

Cada uno de estos elementos debía integrarse con lo construido físicamente en el set y mantener coherencia con la fotografía y la dirección artística de la serie. “Los efectos visuales no solo nos permitieron construir espacios que no existían físicamente, también fueron fundamentales para mostrar cómo Macondo cambiaba con el paso del tiempo.

Cada extensión, cada nueva construcción y cada transformación del entorno tenía que sentirse como una evolución natural del pueblo”, destacó Freddy Romero, supervisor de composición digital.

Entre los momentos de mayor complejidad artística está también la ascensión de Remedios la Bella, una secuencia en la que los efectos visuales se convierten directamente en parte de la narrativa y de la poesía de la obra.

Talento colombiano para una producción global La participación de Folks en Cien años de soledad también refleja el crecimiento de la industria de efectos visuales en Colombia.

La compañía llegó al país en 2019 y desde Bogotá ha construido un equipo multidisciplinario que participa en proyectos internacionales en áreas como environments, extensiones de set, composición, FX, animación y criaturas. Folks forma además parte de Pitch Black, un ecosistema internacional que reúne a Folks, Rising Sun Pictures y El Ranchito.

Para la compañía, Cien años de soledad tiene un significado especial: se trata de una historia profundamente colombiana realizada con estándares de producción internacional.

“Cien años de soledad nos permitió poner nuestra capacidad al servicio de una historia que nos pertenece culturalmente. Y creo que eso es quizá lo que más orgullo nos genera: que una parte de Macondo haya sido construida desde Bogotá, por artistas que entienden no solamente los efectos visuales, sino también el universo del que proviene esta historia”, concluye Mandy Andritsi, productora de Folks VFX. De Macondo a nuevos mundos

El trabajo de Folks no termina en Cien años de soledad. La compañía continúa participando en producciones internacionales de mayor escala y complejidad, apalancándose en su sólida red de operaciones en Toronto, Bogotá, Saguenay, Mumbai, Los Ángeles, Nueva York, Vancouver, Atlanta y Londres. Esta infraestructura global permite que equipos colombianos se integren directamente a proyectos transcontinentales de efectos visuales de primer nivel.

Juan Carlos González

Comunicador Social y Periodista egresada de la...