Banco Mundial: el turismo debe generar valor en las comunidades y no limitarse a atraer inversión
Durante la Cumbre Internacional de Turismo y Ciudad, el organismo destacó el potencial de América Latina y advirtió que infraestructura e inversión no son suficientes: el crecimiento del sector debe traducirse en oportunidades para las comunidades y protección de los territorios.
Mónica Parra, economista senior del Banco Mundial. | Foto: Caracol Radio
El turismo puede convertirse en un importante motor de crecimiento, empleo y mejores condiciones de vida, pero atraer visitantes y grandes inversiones no garantiza por sí solo que esos beneficios lleguen a los territorios.
Ese fue uno de los principales mensajes del Banco Mundial durante la Cumbre Internacional de Turismo y Ciudad, en Barranquilla. El organismo destacó que América Latina cuenta con importantes activos turísticos, pero mantiene rezagos en infraestructura, servicios, capital humano, entorno empresarial, seguridad y salud.
La experiencia internacional demuestra, además, que los mejores resultados se consiguen cuando las inversiones turísticas combinan infraestructura, fortalecimiento institucional, formación laboral, apoyo a emprendedores y participación de las comunidades.
“Infraestructura sí, pero infraestructura sin capacidades en los empresarios y en las comunidades, pues no hacemos nada”.
Para el Banco Mundial, uno de los principales desafíos es conseguir que los grandes capitales se conecten con las pymes, emprendedores y economías locales, de manera que el turismo no genere únicamente puestos de trabajo, sino también nuevas empresas, ingresos y oportunidades para quienes habitan los destinos.
Un turismo que restaure y no destruya
Empresarios, académicos, organismos internacionales y representantes de la sociedad civil se reúnen en Barranquilla para establecer una hoja de ruta que posicione a la ciudad como líder regional en turismo. | Foto: Caracol Radio
El crecimiento turístico también implica retos ambientales. Según los datos presentados, cerca del 6,5 % de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen del turismo, además de los impactos que puede generar sobre los recursos naturales.
Por eso, el Banco Mundial propone avanzar hacia “un turismo que restaure y no destruya”, donde los recursos generados por la actividad también contribuyan a conservar los activos naturales y patrimoniales.
A partir de su experiencia internacional, el organismo planteó seis prioridades: entender qué buscan los viajeros; fortalecer la colaboración público-privada; desarrollar las capacidades de las pymes; construir infraestructura que también beneficie a las comunidades; proteger los territorios y medir los resultados.
El mensaje para Colombia es claro: tener atractivos turísticos no basta. El éxito del sector debe medirse no solo por cuántos viajeros llegan, sino por cuánto empleo, emprendimiento, bienestar y valor logra quedarse en las comunidades.
Porque el verdadero desafío no es únicamente hacer crecer el turismo, sino conseguir que ese crecimiento mejore los territorios que lo hacen posible y no termine destruyendo aquello que los viajeros vienen a conocer.