UNAL envía 200 expertos a zonas afectadas para evaluar riesgo de colapso
En alianza con la UNGRD, docentes y estudiantes de posgrado evaluarán la estabilidad de hospitales, escuelas y viviendas en los municipios más golpeados.
En respuesta a la emergencia que golpea a varias regiones del país, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) desplegó una misión técnica de emergencia para evaluar la seguridad de las viviendas e infraestructura afectada, priorizando el departamento del Chocó y el Eje Cafetero.
El director de Investigación y Extensión de la Sede Bogotá, Carlos Alberto Moncayo, confirmó que un equipo especializado de 20 personas, entre profesores de ingeniería y estudiantes de posgrado, viajará a Quibdó para inspeccionar cerca de 20 municipios.
La iniciativa responde a la solicitud directa de las autoridades locales ante la falta de capacidad técnica en la zona para determinar si los predios son seguros.
El problema principal radica en la incertidumbre de miles de familias que no han podido regresar a sus hogares por miedo a un desplome. Para atender esta crisis, la UNAL movilizó a cerca de 200 profesionales desde sus sedes de Bogotá, Manizales y Palmira.
“lo que se hace es un análisis y una valoración para determinar si el predio debe ser demolido, si debe ser reforzado, si debe ser reconstruido o si puede ser habitado nuevamente y de manera inmediata”.
Este grupo incluye ingenieros civiles, geotecnistas, expertos en estructuras y especialistas en patrimonio de la Facultad de Artes.
“Los especialistas que van a viajar son profesores del departamento de ingeniería civil, especialistas en estructuras, en patología estructural, en geotecnia, infraestructura vial y por parte de la facultad de artes irán expertos en patrimonio para hacer la valoración de habitabilidad y de análisis de condiciones en este momento de de la situación en el en el en la zona de la tragedia”, explica el director.
La prioridad de los equipos será revisar hospitales, colegios y refugios, para luego dar paso a las viviendas particulares. A través de este análisis de habitabilidad, se dictaminará qué construcciones deben ser demolidas, cuáles requieren reforzamiento y cuáles son aptas para ser habitadas de nuevo.
Sin embargo, la magnitud del desastre plantea un reto colosal. Según cifras entregadas por Moncayo, tan solo en el departamento de Risaralda se calculan más de 60.000 construcciones afectadas, a las que se suman cerca de 20.000 en el Chocó. Frente a este panorama, es relevante hacer este proceso de revisión para evitar pérdidas humanas adicionales.
La recomendación principal para las zonas afectadas que tienen edificaciones en riesgo es evitar regresar a los predios hasta que los especialistas técnicos y las personas encargadas de las evaluaciones realicen las visitas correspondientes.