Mike Fincke, astronauta retirado de la NASA: “Cuando vi Tierra desde el espacio, no podía respirar”
El astronauta estadounidense habló con La W tras cerrar una carrera de 30 años en la NASA, en la que acumuló 549 días en órbita. Fincke se refirió a la emergencia médica que obligó a adelantar su regreso durante su última misión, los efectos físicos de permanecer en el espacio y la nueva competencia entre Estados Unidos y China por llegar a la Luna.
Mike Fincke, astronauta retirado de la NASA: “Cuando vi la Tierra desde el espacio, no podía respirar”
Mike Fincke, uno de los astronautas estadounidenses con mayor experiencia en vuelos espaciales, pasó por los micrófonos de La W luego de cerrar una carrera de tres décadas en la NASA. Durante ese período participó en cuatro misiones y permaneció un total de 549 días en órbita.
Uno de los episodios más delicados de su trayectoria ocurrió durante su última misión, cuando presentó un problema de salud que llevó a la NASA a adelantar el regreso de la tripulación. Fincke explicó que todavía no se ha establecido exactamente qué ocurrió, pero que los médicos determinaron que era necesario realizarle estudios más completos en la Tierra.
La tripulación regresó antes de lo previsto y, tras aterrizar frente a las costas de San Diego, California, Fincke fue sometido a un TAC y una resonancia magnética. Los resultados fueron positivos y determinaron que no había un problema de salud grave.
Más allá de los riesgos físicos, el astronauta aseguró que el mayor costo de su profesión ha sido personal. Al ser preguntado por lo más difícil de permanecer largos períodos lejos de la Tierra, respondió: “The toughest part is La Familia”.
Fincke contó que su esposa tuvo un bebé mientras él se encontraba en el espacio, una situación que ilustra el impacto que tienen las largas misiones sobre la vida familiar. También aprovechó la conversación para enviar un saludo a los colombianos y destacar el aporte de profesionales del país a la NASA.
El impacto de ver la Tierra desde el espacio
Entre las experiencias que más lo marcaron, Fincke recordó la primera vez que observó la Tierra desde la órbita. Dijo que, pese a considerarse una persona tranquila y poco emocional, la imagen del planeta lo impactó de tal manera que durante unos 30 segundos sintió que no podía respirar.
“I couldn’t breathe for 30 seconds”.
Para el astronauta, contemplar la Tierra desde el espacio cambia la perspectiva sobre las divisiones entre países. Desde allí, explicó, no existen fronteras visibles y resulta más evidente que los seres humanos forman parte de una misma familia.
La experiencia espacial, sin embargo, también implica importantes exigencias físicas. Fincke explicó que los astronautas deben realizar aproximadamente dos horas de ejercicio al día para contrarrestar los efectos de la microgravedad sobre músculos y huesos.
Al regresar a la Tierra, uno de los principales desafíos es recuperar el equilibrio. El oído interno necesita volver a adaptarse a la gravedad y durante las primeras semanas los astronautas pueden experimentar dificultades para mantenerse estables. Según Fincke, los avances en ejercicio y medicina han permitido reducir considerablemente la pérdida de masa ósea y, además, han aportado conocimientos que pueden ser útiles para enfrentar problemas como la osteoporosis.
La nueva carrera espacial
Tras tres décadas dentro de la NASA, Fincke también ha sido testigo de la transformación del sector espacial y del crecimiento de las compañías privadas. Considera que la participación empresarial es una evolución natural: la NASA desarrolla tecnología y conocimiento, mientras las empresas pueden aprovechar esos avances para desarrollar sistemas que hagan los viajes espaciales más seguros y accesibles.
El astronauta reconoce además que Estados Unidos y China atraviesan una nueva etapa de competencia espacial, particularmente alrededor del regreso a la Luna. Aunque considera que esa rivalidad puede impulsar avances tecnológicos, sostiene que el objetivo final debería ser la cooperación entre países para llegar a la Luna, Marte y posteriormente explorar el sistema solar.
Para Fincke, una carrera por explorar el espacio representa una competencia mucho más constructiva que una carrera armamentista. Después de tres décadas de trabajo en la NASA, su experiencia lo llevó a una conclusión que, según explicó, se vuelve evidente cuando se observa el planeta desde fuera: la Tierra es un hogar compartido y las diferencias entre quienes la habitan son mucho menos importantes de lo que parecen desde el suelo.