Cali

Las historias que quedaron entre los escombros

Foto: Caracol Radio

Llevaban horas sacando escombros.

Era de madrugada y un hombre de 73 años seguía frente a lo que quedaba del edificio, en la Calle 5 con 44. Su esposa estaba atrapada adentro. También estaba el perro.

Desde la medianoche intentaba encontrarla.

A unos metros, Jorge Enrique, un voluntario de 55 años, ayudaba a retirar los escombros.

Él había llegado desde su casa, después de comprobar que su familia estaba bien. Intentando entender lo que acababa de ocurrir. Pero no podía quedarse allí.

Tenía herramientas en su casa.

Y sentía que podía hacer algo con ellas.

En unos 30 minutos estaba saliendo hacia la zona afectada.

No era rescatista. Solo llevaba las herramientas que tenía en casa y la intención de ayudar.

Pero al llegar se encontró con algo que no esperaba.

Un hombre que seguía esperando encontrar a su esposa.

Jorge lo veía permanecer frente a los escombros mientras las horas pasaban. Él acababa de dejar a su familia a salvo. Aquel hombre, en cambio, no sabía qué había pasado con la suya.

Seguía buscando.

Ya estaban cansados. Las fuerzas empezaban a acabarse. Pero entonces escucharon un ladrido.

El perro seguía vivo.

Y volvieron a empezar.

Una vez más, comenzaron a retirar los escombros. No sabían exactamente qué encontrarían debajo, pero aquel sonido les había dado una razón para seguir buscando.

Jorge estuvo allí.

Vio cómo entre todos seguían retirando piedras y pedazos de la estructura, con la esperanza de encontrarla.

Finalmente encontraron a la mujer.

Estaba muerta.

Una parte de la estructura había caído sobre ella y también tenía escombros en los pies. No pudieron sacarla con vida.

Para Jorge, aquella fue una de las escenas que más recuerda de esas horas.

Había salido de su casa porque sabía que había personas que necesitaban ayuda. Pero una cosa es escuchar que una ciudad ha sido golpeada por un terremoto y otra es estar frente a alguien que acaba de perderlo todo.

Mientras Jorge había podido regresar con la tranquilidad de saber que su familia estaba bien, aquel hombre seguía frente a los escombros de lo que había sido su casa, buscando a su esposa.

El terremoto había cambiado la vida de los dos.

Solo que de maneras distintas.

Para Jorge, aquellas horas también significaron descubrir lo que puede hacer una persona común cuando siente que alguien necesita ayuda. Comenzó a levantar cosas, retirar escombros y coordinar a las personas que llegaban para ayudar.

El terremoto ocurrió el lunes 10 de agosto. Tres días después, las labores de búsqueda y ayuda continúan en distintos puntos de la región.

El movimiento, de magnitud 7,4 y con epicentro en San José del Palmar, Chocó, dejó daños en varios municipios del occidente del país, entre ellos Cali, Pereira, Armenia, Manizales y Quibdó.

Pero detrás de esos datos están las personas.

Está el hombre de 73 años que pasó horas buscando a su esposa.

Está Jorge Enrique, que salió de su casa después de comprobar que su familia estaba bien y llegó con las herramientas que tenía para ayudar a otros.

Están quienes remueven los escombros.

Quienes esperan.

Quienes preguntan por los suyos.

Y quienes, como Jorge, regresarán a casa con imágenes que probablemente no olvidarán.

Quienes todavía buscan a alguien y en quienes estuvieron allí para ayudar a sacarlos de entre los escombros.

Tres días después, la búsqueda continúa.