Cúcuta

PARES alerta por aumento de ataques con drones explosivos en el Catatumbo

Un informe advierte que esta modalidad se consolidó durante el primer semestre de 2026.

Foto: Referencia.

Norte de Santander.

El conflicto armado en el Catatumbo atraviesa una transformación que preocupa a las organizaciones que hacen seguimiento a la violencia en la región.

Un informe de la Fundación Paz y Reconciliación (PARES) concluyó que el uso de drones cargados con explosivos se consolidó durante el primer semestre de 2026 como una de las principales tácticas empleadas por los grupos armados ilegales en medio de la confrontación entre el ELN y la disidencia de las Farc.

El documento, elaborado 17 meses después del recrudecimiento de esa confrontación, señala que esta tecnología dejó de representar hechos aislados para convertirse en una práctica recurrente que modifica las estrategias de combate y plantea nuevos desafíos para la Fuerza Pública y la protección de las comunidades.

Como parte de la investigación, PARES documentó 11 ataques ocurridos entre enero y junio de este año, con base en reportes de las comunidades y registros oficiales.

De esos casos, seis estuvieron dirigidos contra objetivos militares y cinco se presentaron en escenarios de confrontación que terminaron afectando bienes y población civil.

El informe establece que estos hechos dejaron un saldo de 24 víctimas directas: cuatro soldados muertos, 13 militares heridos, tres civiles fallecidos y cuatro civiles lesionados.

Para la fundación, estas cifras evidencian que el uso de drones no solo incrementa la capacidad ofensiva de los actores armados, sino también el riesgo para quienes habitan las zonas rurales del Catatumbo.

El análisis muestra que Tibú, con cinco casos, y El Tarra, con cuatro, concentraron el 81,8 % de los ataques documentados.

Los municipios de Sardinata y Teorama registraron un caso cada uno. Todos ocurrieron en veredas y corregimientos donde persiste la disputa por el control territorial.

Otro de los hallazgos es el aumento progresivo de esta modalidad de ataque. Mientras entre enero y abril fueron documentados cuatro hechos, durante mayo y junio se registraron siete, lo que representa el 63,6 % de los casos analizados y, según PARES, refleja una mayor frecuencia en el empleo de drones explosivos durante el segundo trimestre del año.

La fundación advierte que esta tecnificación del conflicto trasciende el ámbito militar, pues incrementa el temor entre las comunidades, restringe la movilidad de la población y dificulta el acceso a bienes y servicios esenciales en las zonas más afectadas por la confrontación.

El informe también pone de presente que esta evolución de la guerra ocurre en medio de una grave crisis humanitaria.

Según PARES, los 17 meses de enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 han provocado el desplazamiento de más de 101.883 personas, además de cientos de víctimas por homicidios, lesiones y desapariciones.

Finalmente, la organización concluye que la incorporación de drones con explosivos representa un cambio cualitativo en el conflicto armado del Catatumbo y plantea la necesidad de fortalecer las capacidades de detección e inhibición de estas aeronaves, adaptar la respuesta de la Fuerza Pública y avanzar en estrategias integrales que permitan proteger a la población civil frente a una guerra que continúa evolucionando.