Comunidades del Catatumbo exigen proteger a la niñez del conflicto armado
El pronunciamiento se conoció luego de que un adolescente de 14 años resultara gravemente herido al activar una mina antipersonal.
Foto: Referencia.
Norte de Santander.
Las comunidades del Catatumbo hicieron un llamado urgente a los actores armados para que respeten la vida y los derechos de la población civil, especialmente de los niños, niñas y adolescentes, luego del grave caso ocurrido el pasado 3 de julio en la vereda El Danto, corregimiento de Las Mercedes, zona rural de Sardinata, donde un adolescente de 14 años resultó gravemente herido tras activar una mina antipersonal.
A través de un comunicado, manifestaron su solidaridad con la familia del menor y con los habitantes de ese territorio, al tiempo que reiteraron la necesidad de mantener a la población civil al margen de las confrontaciones armadas que persisten en la región.
En el documento, las comunidades solicitaron excluir de manera absoluta a la población civil del conflicto armado y respetar su vida, integridad y derechos.
Asimismo, exigieron suspender la instalación de minas antipersonal y demás artefactos explosivos, además de permitir el ingreso de las autoridades y organismos competentes para adelantar las labores de ubicación, desactivación y remoción de estos elementos.
Otro de los llamados estuvo dirigido a los grupos armados para que las viviendas y demás bienes de los habitantes no sean utilizados como lugares de refugio, operación o resguardo, al considerar que esta práctica incrementa el riesgo para quienes permanecen en el territorio.
De igual forma, solicitaron al Gobierno Nacional, a la Gobernación de Norte de Santander, a la Alcaldía de Sardinata y a las organizaciones internacionales fortalecer los espacios de diálogo y las acciones encaminadas a proteger a las comunidades y evitar que el conflicto siga extendiéndose por la región.
Finalmente, insistieron en que es indispensable adoptar medidas que garanticen la protección de la niñez y la adolescencia, para que los menores de edad permanezcan al margen del conflicto armado y puedan crecer en entornos seguros, libres de violencia y con mayores oportunidades para su desarrollo.