Cali

Recomendaciones para el avistamiento responsable de ballenas en el Pacífico colombiano

Entre julio y noviembre, miles de ballenas jorobadas llegarán a las playas del Pacífico colombiano para reproducirse y tener sus crías.

El avistamiento responsable no solo protege a una de las especies migratorias más emblemáticas del Pacífico colombiano y suramericano, sino que también contribuye al desarrollo sostenible de las comunidades que encuentran en el turismo de naturaleza una oportunidad para impulsar su economía mientras conservan su riqueza natural.

Buenas prácticas en las actividades de avistamiento responsable de ballenas en el Pacífico colombiano, recomendó, a través de una circular, el gobierno Nacional, que busca fortalecer la conservación de la biodiversidad marina y garantizar el desarrollo sostenible del turismo asociado a la observación de cetáceos.

“Con esta circular fortalecemos la gestión interinstitucional para la conservación de la biodiversidad marina y promovemos un turismo responsable que contribuya al bienestar de las comunidades y a la protección de especies emblemáticas como la ballena jorobada”, aseguró Francisco Álvarez, director de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos del Ministerio de Ambiente.

El documento brinda orientación y recomendaciones precisas, según el marco de competencias de las instituciones involucradas en su expedición, para propiciar un adecuado manejo, gestión y desarrollo de la actividad turística de avistamiento de mamíferos marinos durante las temporadas de migración estacional de las ballenas yubartas o jorobadas (Megaptera novaeangliae) en las aguas del Pacífico colombiano, contribuyendo adicionalmente al avistamiento regular de otros mamíferos marinos con permanencia durante todo el año.

Recomendaciones

Entre las principales recomendaciones se encuentra la necesidad de que los prestadores de servicios turísticos que ofertan y desarrollan avistamiento estén debidamente inscritos y cumplan con la normatividad vigente, incluyendo las licencias de navegación expedidas por la Dirección General Marítima.

La circular también establece buenas prácticas para minimizar las perturbaciones sobre los animales. Entre ellas, se recomienda que las embarcaciones realicen aproximaciones con un ángulo de 45 grados respecto a la mitad posterior de los cetáceos, evitando acercamientos frontales o por detrás.

No cerrar las rutas de escape de los animales o grupos avistados, dejando siempre despejada de botes o cualquier otro obstáculo un área frente al individuo o grupo, según su dirección de desplazamiento.

Si un individuo o grupo de mamíferos acuáticos se aproxima a la embarcación, esta podrá permanecer con el motor encendido en posición neutral y, una vez estos se retiren, podrá alejarse a baja velocidad, inferior a los 10 kilómetros por hora (cinco nudos).

Durante el avistamiento, es importante mantener el motor de la embarcación encendido, ya que ayuda a que los animales estén conscientes de la ubicación de las embarcaciones y, de esta manera, se eviten colisiones.

En un avistamiento, en caso de encontrarse solo una embarcación, no podrá permanecer por un tiempo superior a 30 minutos; si se diera el caso de encontrarse más de una embarcación, el periodo de tiempo no debe exceder los 15 minutos. Solo podrán encontrarse simultáneamente un número máximo de tres embarcaciones en actividad de avistamiento a un mismo individuo o grupo de ballenas.

Se sugiere realizar un máximo de dos jornadas diarias por embarcación (una en la mañana y otra en horas de la tarde), siempre bajo condiciones de luz natural adecuadas, con un receso entre estas de mínimo tres horas, en donde se logre reducir el número de interacciones.

Juan Carlos Díaz

Periodista Caracol Radio. Premios: Beca “Voces...