Pajarito declara calamidad pública ante deslizamiento que amenaza con represar el río Cusiana
Autoridades mantienen monitoreo permanente ante el riesgo de un taponamiento total del río Cusiana.

El municipio activó un plan de contingencia, declaró la calamidad pública y prepara medidas de evacuación para proteger a cerca de 500 habitantes.

Pajarito
El municipio de Pajarito, permanece en máxima alerta tras el gran deslizamiento de tierra registrado en la vereda Monserrate, frente al casco urbano, que alcanzó el río Cusiana y ocupa actualmente cerca de la mitad de su cauce.
Ante el riesgo de un posible represamiento del afluente y la eventual generación de una avalancha aguas abajo, el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo aprobó la declaratoria de calamidad pública y urgencia manifiesta para atender la emergencia.
El director de la Defensa Civil de Boyacá, Felipe Pérez, explicó en diálogo con Caracol Radio que las fuertes lluvias registradas en la zona han generado la saturación de los suelos y el desprendimiento de grandes cantidades de material.
“En la parte izquierda del municipio se está presentando esta emergencia debido a las condiciones meteorológicas y las lluvias constantes. Esto ha generado la saturación de los suelos y el desprendimiento de material compuesto por agua y tierra”, señaló.
Pérez agregó que, junto con la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo, geólogos y demás autoridades, se realizó una visita técnica al sitio para evaluar la magnitud de la amenaza y los posibles impactos para las comunidades ubicadas aguas abajo.
El alcalde de Pajarito, René Gustavo Tejedor, indicó que el movimiento en masa se presentó desde el pasado lunes y desde ese momento se mantiene un monitoreo permanente del sector.
“Es un movimiento en masa de gran tamaño que alcanzó a llegar al río Cusiana y que actualmente ocupa aproximadamente la mitad de su cauce”, manifestó el mandatario.
Según las primeras evaluaciones de las autoridades, cerca de 70.000 metros cúbicos de tierra se desprendieron en la zona afectada. Aunque se ha evidenciado una disminución en la actividad del deslizamiento, las autoridades esperan que el terreno se estabilice antes de iniciar labores de remoción.
“La parte inferior del movimiento ya no presenta desplazamientos; en la zona superior se siguen presentando algunos desprendimientos, por lo que debemos esperar a que la masa se asiente para intervenir de manera segura”, explicó.
La principal preocupación de las autoridades es que el material genere un taponamiento total del río Cusiana, lo que podría ocasionar inundaciones en el casco urbano de Pajarito y una creciente súbita que afectaría poblaciones del departamento de Casanare, entre ellas Aguazul y Maní.
De acuerdo con la administración municipal, en un primer escenario de inundación cerca de 120 personas podrían resultar afectadas; sin embargo, si la emergencia alcanza una mayor magnitud, aproximadamente 500 habitantes del casco urbano estarían en riesgo.
“La comunidad ya está informada y se han adelantado procesos de sensibilización para que, en caso de activarse las alarmas, los habitantes se dirijan a las zonas altas y protejan sus vidas”, aseguró.
Por su parte, la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá anunció que continuará con el acompañamiento técnico a la emergencia, apoyando el monitoreo permanente del área, la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU), la disposición de maquinaria amarilla en caso de un represamiento y la disponibilidad de ayudas humanitarias para las familias que puedan resultar afectadas.




