Nuevo papel de la IA en las empresas: talento, confianza y productividad, claves en competitividad

El Perfil del Consumidor Digital 2025 de CINTEL muestra que 48% de los usuarios ya ha tenido alguna experiencia con herramientas de IA (21% las usa con frecuencia y 27% de forma ocasional)

Colombia

No es un secreto que hoy por hoy el mundo es un planeta completamente globalizado en donde, sea cual sea el sector, ya está permeado de tecnología e innovación.

Esto no es solo por tendencia, o por estar ‘a la moda’, es porque las nuevas tecnologías han presentado a la humanidad formas relevantes para agilizar todo tipo de proceso: comunicativo, empresarial, productivo, entre otros.

Es el caso de, por ejemplo, la Inteligencia Artificial, uno de los avances en ciencia más significativos para la humanidad en el último tiempo.

Esta herramienta ha hecho que en las empresas, así como en otros tantos campos, se aceleren las expectativas sobre productividad, aprendizaje y toma de decisiones. El Perfil del Consumidor Digital 2025 de CINTEL muestra que 48% de los usuarios ya ha tenido alguna experiencia con herramientas de IA (21% las usa con frecuencia y 27% de forma ocasional).

KPMG entendió la oportunidad y puso sobre la mesa la coyuntura

Por todo lo anterior y entendiendo que el avance de la tecnología ya es inherente al ser humano, la compañía KPMG Colombia llevó esta conversación al Festival del Pensamiento, en el marco de un encuentro del KPMG Board Leadership Center (BLC) enfocado en IA y talento para juntas directivas.

El punto de partida fue claro: la adopción responsable de IA depende menos de “comprar herramientas” y más de contar con una gobernanza sólida, una supervisión estratégica activa y capacidades humanas que permitan traducir la tecnología en resultados reales para el negocio.

Alain Almeida – Socio de Technology Enablement KPMG Colombia, destacó en esa línea que la IA “ya es un tema de juntas directivas”, no solo de los demás componentes de una empresa.

“El reto es avanzar con velocidad, pero con control: supervisión, criterios y responsabilidades claras para escalar con confianza y proteger el valor del negocio”, agregó.

La IA entra a salas de juntas

Por otro lado, KPMG enfatizó en que, precisamente, ya el rol de la junta directica no es solo supervisar o gestionar la IA y el uso de esta dentro de la empresa, sino ejercer una supervisión estratégica: definir expectativas, fijar criterios de adopción, cuestionar supuestos y exigir evidencia de impacto.

El rol de la junta directiva de una compañía en esta materia está cambiando y, en la práctica, esto implica incorporar la IA como tema recurrente de junta, porque atraviesa productividad, reputación, cumplimiento, cultura organizacional y continuidad operativa.

Ahora, cabe recordar que lo crítico de este aspecto es encontrar, y sobre todo mantener, el equilibrio entre innovación y riesgo. La IA abre oportunidades relevantes, pero también introduce riesgos que deben anticiparse desde arriba: sesgos, errores o “alucinaciones”, debilidades de calidad de datos y mayores amenazas de ciberseguridad. La junta se debe encargar de evitar a toda costa esto.

Por otro lado, la discusión internacional está migrando hacia la gobernanza práctica de IA. En abril de 2026, KPMG International y el INSEAD Corporate Governance Centre publicaron principios globales para apoyar a juntas directivas en su rol de supervisión, con el objetivo de fortalecer decisiones informadas, balancear oportunidad y riesgo, y elevar la calidad del oversight sin invadir la gestión. El mensaje es de negocio: cuando hay reglas claras, responsabilidades definidas y datos confiables, la IA se puede escalar con mayor velocidad y menor fricción.

Entonces, ¿qué se deberían estar preguntando las juntas directivas de las empresas en la actualidad con respecto a la IA?

Pues bien, los líderes empresariales no deberían cuestionarse un solo aspecto, sino hasta 4 que, entre otras cosas, ya deberían estar en la agenda de comités de auditoría y junta.

  1. ¿Dónde está el valor real del uso de la IA? Casos de uso con impacto medible (productividad, servicio, costos, riesgo).
  2. ¿Qué datos lo soportan? Calidad, trazabilidad y controles de acceso.
  3. ¿Quién responde? Roles, responsabilidades y gobernanza de terceros/proveedores.
  4. ¿Cómo se protege el negocio? Ciberresiliencia, continuidad y respuesta a incidentes.

Es así como, entonces, la adopción de IA en la sociedad colombiana ya alcanzó una escala que vuelve inevitable la conversación en las juntas directivas. El reto para 2026 no es decidir “si” se usa IA, sino cómo se usa: con criterios, con controles y con talento capaz de operar el cambio