Crisis energética en Bolívar deja sin agua a 37 mil habitantes de Arjona y Turbaco
Las constantes fallas en el suministro eléctrico por parte de Afinia han paralizado el proceso de potabilización y bombeo en el norte del departamento
Acualco
La paciencia de los habitantes en Arjona y Turbaco llegó al límite. Lo que comenzó como una crisis de energía eléctrica se ha transformado en una emergencia sanitaria de grandes proporciones que hoy mantiene a más de 37.000 personas sin un suministro óptimo de agua potable. Tras tres meses de soportar oscilaciones de voltaje e interrupciones constantes, la operatividad del acueducto ha colapsado, provocando una ola de indignación social en estas poblaciones de Bolívar.
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La empresa operadora del acueducto, Acualco S.A.S., denunció que las reiteradas fallas de Afinia, especialmente en horarios nocturnos, impiden que las plantas de tratamiento funcionen correctamente. Esta deficiencia eléctrica se traduce directamente en bajos caudales y la interrupción del servicio en los hogares, afectando actividades básicas como cocinar, el aseo personal y el mantenimiento de condiciones mínimas de salubridad.
Una exigencia sin respuestas de fondo
La desesperación no es para menos. Humprey García, gerente operativo de Acualco, fue enfático al señalar que, a pesar de las múltiples quejas instauradas, no han recibido soluciones concretas por parte del operador de energía. “Esta situación ha causado que se presenten bajos caudales en la prestación del servicio de agua, generando inconformismo entre las comunidades. Le exigimos al operador solución inmediata a esta problemática”, afirmó García.
El panorama ha escalado a las vías de hecho, con bloqueos y manifestaciones que advierten con intensificarse si no se restablece la normalidad en las próximas horas. La comunidad asegura que es insostenible vivir bajo la incertidumbre de no saber cuándo llegará el agua o si la energía dañará sus electrodomésticos.
Ante la falta de resultados, el acueducto ha solicitado la intervención urgente de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, los alcaldes municipales y los entes de control. El objetivo es que se brinde una solución estructural que ponga fin a este “efecto dominó” donde la mala prestación del servicio de energía termina por vulnerar el derecho fundamental al agua.